Un hombre entró en el servicio de urgencias brigantino armado con una pistola y logró retener a un bedel y a un médico durante casi media hora. El suceso tuvo lugar en torno a la una y media de la madrugada del martes al miércoles en las instalaciones del ambulatorio situado en O Carregal, que permanecen operativas durante toda la noche para atender a las urgencias médicas.
Los sanitarios denunciaron una hora después en el cuartel de la Guardia Civil que acudieron a la puerta a atender una llamada y que se encontraron con un hombre de unos 60 años, muy nervioso, con acento argentino y armado. «Normalmente suele haber broncas, pero no cosas como esta. No podemos prevenir nada, porque tenemos que acercarnos a la puerta para abrir y debemos hacerlo sin comprobar quién está al otro lado», detalló ayer un sanitario del centro brigantino.
Según la denuncia interpuesta por el atraco, el asaltante llegó a amenazar en varias ocasiones con disparar su arma, aunque los investigadores sopesan que usase una pistola de juguete. En cualquier caso, apuntó a la cabeza a uno de los trabajadores del ambulatorio y le dijo que estaba «desesperado» y que el robo a mano armada solo le iba suponer un máximo de dos años de cárcel.
El médico y el celador emplearon más de 20 minutos en tranquilizar y convencer al delincuente de que se conformase con los 100 euros que tenían. Finalmente, el caco se marchó con este botín.
Los agentes investigan el suceso y si el delincuente contó con un cómplice que lo esperó en la puerta del ambulatorio con un coche preparado para huir.