El Concello podría demandar al dueño de la casa gótica

Daniel Prieto

A CORUÑA

El gobierno local de Betanzos celebró anteayer una junta de portavoces con todos los partidos de la oposición en la que manifestó su intención de ser «inflexibles» y «exigir todas las responsabilidades que correspondan» al propietario de la casa gótica, el aparejador betanceiro José Luis Lousa Souto, por las obras efectuadas la semana pasada, que causaron el derribo de la fachada. Como ya había anunciado el sábado pasado la alcaldesa, María Faraldo, el Concello de Betanzos podría personarse, «si fuese necesario», como acusación particular, toda vez que las intervenciones realizadas fueron puestas en conocimiento de Patrimonio y de la Fiscalía tras haber iniciado un expediente sancionador el propio Concello, ya que la intervención «carece de licencia municipal».

La casa gótica, de principios del siglo XIV (1316), está considerada la vivienda más antigua de Betanzos. Según María Faraldo, el Concello recibió un escrito de Patrimonio explicando la intención de abrir un expediente sancionador, ya que el inmueble está incluido en el catálogo del Plan Especial de Protección del Casco Histórico y, por tanto, forma parte del patrimonio cultural de Galicia. El gobierno local abrió varios expedientes en lo que va de año al dueño del edificio, tratando de desbloquear la situación, enquistada desde hace años. El último, de la semana pasada, exigía al dueño actuaciones para proteger la vía pública de cualquier accidente, evitando el derrumbe mediante andamios o similares, y la presentación de un proyecto técnico, que no presentó.

Críticas de la oposición

El PSOE de Betanzos censuró la tardanza del Concello a la hora de convocar la junta de portavoces, solicitó que el Ayuntamiento se presente como acusación particular, pidió copia del expediente y del traslado de la denuncia a Patrimonio y a la Fiscalía, y declinó realizar valoraciones hasta concluido el proceso. Por su parte, el BNG, que también se hizo con el expediente completo, quiso saber si la vivienda «é recuperable ou non» e invitó al Concello a iniciar un expediente de reposición de legalidad y a extremar la vigilancia de los restos derruidos.