La niebla inutiliza la pista de Alvedro y deja en tierra a más de 100 personas

A CORUÑA

En torno a un centenar de pasajeros de un vuelo A Coruña-Barcelona tuvieron que ser trasladados al aeropuerto de Lavacolla en Santiago. El avión que los iba a llevar a la Ciudad Condal no pudo aterrizar en Alvedro. La causa fue la niebla que cubría el aeródromo coruñés.

El vuelo afectado, el 11.32 de la compañía Clickair, tenía su salida prevista para las nueve de la mañana. El avión que iba a realizar ese trayecto era el mismo que se encargaba del vuelo 11.30, que traía pasajeros de Barcelona al aeropuerto de Alvedro. La poca visibilidad obligó al desvío a Santiago, originando la consternación entre los pasajeros.

Debido la espera y el posterior traslado, estos sumaron un retraso de unas dos horas y media. En torno a las 9.30, cuando los pasajeros ya habían facturado, fueron avisados por megafonía. Puri Mariño, se quejaba: «Solo nos informaron que por culpa de la niebla, el avión se desplazaba a Santiago, que pasarían unos autobuses. Esa es todo lo que sabemos». María Viador, se pronunciaba en la misma línea: «No apareció ni una azafata. Nos vino una persona de seguridad y dijo: 'los que van para Santiago para abajo'».

Desde las 9.30 hasta las 10.30, hora en la que llegaron los autobuses, el grupo permaneció en el exterior del aeropuerto. «Dentro se podría montar follón, aquí fuera no», comentaba un hombre de fuera de Galicia que no quería identificarse. Insistía en que una situación similar en Barcelona «saldría en los telediarios».

Otro pasajero catalán preguntaba en el puesto de información de Aena qué era lo que pasaba. Cuando le explicaban que se trataba de la niebla, preguntaba sorprendido: «Esto es vergonzoso, ¿y sucede esto a menudo?».

Inversión

«Si queremos tener un aeropuerto que lo armen como debe ser, !Qué inviertan y se lo gasten el dinero en él!», pedía José Regueiro en la espera de los autobuses que los llevarían a Lavacolla. Para él los poderes públicos deberían concentrar sus esfuerzos en la ampliación de Alvedro, algo que considera «clave» para la ciudad, tanto para sus habitantes como para la gente que llega a ella y sufre estos trastornos.