La compañía mueve 5.726 pasajeros y percibe 218.000 euros en un convenio trianual que expira este año
10 jul 2008 . Actualizado a las 11:56 h.Alvedro podría quedarse sin una de sus dos conexiones internacionales. TAP Portugal, la empresa que absorbió el control de Portugalia, la aerolínea que operaba la conexión entre A Coruña y Lisboa, estudia retirar esa ruta de su programación a partir de la primavera del año próximo.
La empresa portuguesa mantiene unos niveles de ocupación muy similares a lo largo de los últimos años, que el pasado ejercicio se saldaron con un total de 5.726 viajeros, a una media de 17 pasajeros por cada uno de los más de trescientos vuelos efectuados. En los primeros cinco meses del 2008, la compañía lusa ha movido ya a 2.756, con un récord de 644 pasajeros en un solo mes, concretamente en el de mayo.
Sin embargo, esos números hacen poco rentable la inversión municipal en publicidad y promoción, que aporta, a través de Turismo de A Coruña, una subvención anual de 218.000 euros, lo que supone una aportación de 38 euros de las arcas municipales por cada pasaje vendido.
De hecho, la anterior titular de la línea, Portugalia, había informado a la hora de suscribir el contrato de promoción de la posibilidad de aumentar la capacidad de las aeronaves y ampliar la oferta de destinos para intentar aumentar la rentabilidad de la línea.
Fuentes de la compañía evitan por ahora un compromiso de renovación del convenio que expira a finales de este año. La página web de la aerolínea tiene la ruta cargada hasta el mes de febrero del próximo año, pero para la temporada de verano que arranca en marzo todo son incertidumbres.
La aerolínea lusa se encuentra en una difícil situación. Parte de sus rutas son operadas con aviones en alquiler fruto de un contrato leonino -y muy caro- que Portugalia tenía suscrito antes de la fusión y que TAP tuvo que asumir.
Parte de esos contratos vencen en los próximos meses y la dirección de la empresa lusa quiere aprovechar la oportunidad para reordenar algunas de sus rutas y eliminar aquellas que sean menos rentables para sus intereses.
A ello hay que sumar la coyuntura económica, con el alza de los precios del combustible, que ha disparado los costes para las compañías aéreas y provoca extrañas competencias. De hecho, en la página web de TAP Portugal hay muchos días en los que es más barato viajar a Lisboa desde Madrid o Barcelona que directamente.