Acercar las nuevas tecnologías a los estudiantes es uno de los máximos objetivos de la Fundación Amancio Ortega, que además de colaborar con los centros educativos de Arteixo, ha extendido su radio de acción hasta A Coruña, y recientemente ha donado 150 ordenadores, y 12 pizarras digitales al colegio Grande Obra de Atocha.
Cerca de 500 alumnos de bachillerato y segundo ciclo de secundaria y 24 profesores han sido los beneficiarios de esta actuación, que les permite utilizar en el aula estas nuevas herramientas de trabajo, para lo que previamente han recibido cursos de formación. Según explicó la directora del centro, Celsa Boquete Fuentes, las primeras impresiones de los docentes y los estudiantes coinciden en el mismo resultado, ya que confiesan que las clases son más amenas, porque existe una mayor expectación, dinamismo, mayor interés, y más atención por parte de los jóvenes. Asimismo, la dirección de la Grande Obra de Atocha considera muy positiva la puesta en marcha de este nuevo modelo educativo, que ha hecho que «el ambiente del centro sea distinto».
En este sentido, Celsa Boquete Fuentes apunta que los estudiantes, además de aprender, han comenzado a «compartir recursos, adquieren responsabilidad en el trabajo para utilizar los medios avanzados de hoy en día, y colaboran con los profesores para que todo contribuya a una mejora del aprendizaje».