Sobre las dos de la tarde de ayer se produjo un nuevo incendio en las inmediaciones del poblado de Penamoa, en el área del asentamiento más próximo al barrio del Ventorrillo. Fuentes de los bomberos indicaron que las llamas arrasaron alrededor de unos 3.000 metros cuadrados de monte raso, «sobre todo tojos y matorrales muy altos que dificultaban el paso de nuestras unidades para proceder a sofocar las llamas», indicaron.
La rápida actuación de los bomberos de A Coruña evitó que las llamas llegasen hasta alguna de las chabolas allí existentes. La unidad contraincendios centró sus trabajos en primera instancia en realizar un cortafuegos por medio de varias líneas de agua, que permitieron regar el área de monte que aún no había resultado afectada. Una vez que lograron este primer objetivo, los bomberos ya se centraron en sofocar de forma definitiva el incendio. Para ello, emplearon alrededor de una hora de trabajo, y se vieron obligados a utilizar alrededor de unos cinco mil litros de agua.
Expectación
Mientras se desarrollaban los trabajos de extinción del incendio, la casi totalidad de los vecinos del asentamiento estaban expectantes a lo que pudiese ocurrir. Algunos de ellos temían que las llamas alcanzasen sus chabolas.
Una vez que comprobaron que el trabajo de los bomberos estaba impidiendo que las llamas alcanzasen sus viviendas no dudaron en formar grupos y barajar varias hipótesis sobre las causas que pudieron causar el incendio.
Chatarra
A pesar de que la zona arrasada por el fuego es pasto de las llamas varias veces al año en estas fechas, y que a falta de pruebas todo indica que los incendios se deben a los trabajos de recuperación de chatarra de los chabolistas, los residentes en Penamoa en el área más próxima al barrio del Ventorrillo no descartaban que el incendio «estuviese provocado por alguien con la intención de amenazarnos para que tengamos que abandonar nuestro poblado», decían. En otro grupo formado por residentes comentaban que lo que estaba aconteciendo se relacionaba con su realojamiento en pisos de distintas barriadas de la ciudad y las manifestaciones llevadas a cabo por los ciudadanos para evitar esta posibilidad. «Los payos haran cualquier cosa, incluido hacer fuego, para culparnos y no querer recibirnos en las proximidades de sus casas», subrayaron.