La concejala de Servicios Sociales, Silvia Longueira, presentó ayer en la junta de gobierno local el contenido del Plan Especial 2008-2011 con el que el Ayuntamiento pretende dar solución al asentamiento chabolista de Penamoa. Este plan se pondrá en marcha en abril, con la construcción de quince módulos habitables en el propio barrio para reubicar a otras tantas familias cuyas casas serán derribadas para la construcción de la tercera ronda. La edil aseguró que los residentes que no se acojan al programa municipal «deberán abandonar el poblado de forma inmediata».
Según el programa del Ayuntamiento, los residentes en el poblado de Penamoa podrán optar por tres modalidades para abandonar sus actuales viviendas. La primera posibilidad es acogerse al plan especial municipal, que conlleva la reubicación en condiciones dignas en Penamoa durante el proceso de adaptación social. Quienes opten por el programa deberán mostrar «su compromiso claro y expreso de no participar en actividades ilícitas». La violación de esta circunstancia conllevará la expulsión del programa y de la vivienda que se les facilitó mientras durase el proceso de integración, informó la concejala de Servicios Sociales. La segunda opción es trasladarse fuera del ámbito municipal a sus lugares de origen con una compensación económica que se determinará en cada caso. Por último, podrán recibir ayudas para autoconstrucción para poder trasladar «fuera del término municipal» su vivienda y la actividad económica que desarrollen.
Órganos del proceso
En la aplicación del plan especial de Penamoa, según indicó Longueira, participarán diversos órganos:
Equipo técnico.
Estará integrado por funcionarios de Servicios Sociales y técnicos expertos de la Fundación Secretariado Gitano. Elaborará las líneas generales de un programa de inserción cívica que después se desarrollará a través de itinerarios personales elaborados de forma individualizada para cada familia. Comisión de chabolistas . Informará y colaborará con el equipo técnico en la elaboración de los itinerarios. La integrarán representantes de los actuales residentes de Penamoa que decidan acogerse al programa especial. También informará a los actuales residentes del barrio de la aplicación del programa y garantizará que el barrio de Penamoa permanecerá libre de drogas durante todo el proceso. Grupo municipal de seguimiento. Analizará las propuestas de itinerarios. En él estarán representadas todas las áreas municipales que participan en el programa (Servicios Sociales, Vivienda, Urbanismo, Participación Ciudadana, Seguridad e Infraestructuras y Empleo) que darán el visto bueno a los informes sobre los itinerarios. Comisión cívica de inserción. Se encargará de aprobar, modificar o denegar las propuestas de itinerario para cada familia. En esta comisión, que contará con un coordinador específico, estarán representados los ciudadanos a través de las asociaciones vecinales y las entidades sociales, así como la Subdelegación del Gobierno, las consellerías de Vivenda y Traballo, así como la Vicepresidencia de Igualdade e Benestar, la Fundación Secretariado Gitano y las concejalías de Servicios Sociales y Seguridad Ciudadana. Si esta comisión aprueba el itinerario planteado, se devolverá al equipo técnico para su ejecución.
Desde el Ayuntamiento explicaron que la ejecución del plan especial comenzará de inmediato con las 15 familias cuyas casas serán derribadas para la construcción dela tercera ronda. Serán reubicadas en los módulos, pero se instalarán lejos de la zona de obras y contarán con las correspondientes medidas sanitarias y de seguridad (vigilancia policial las 24 horas del día). Además, ninguno de los beneficiarios podrán realizar actividades ilícitas, deberán escolarizar a los menores y asistir a cursos de formación para el empleo y el desarrollo de habilidades domésticas y cívicas.
El proceso de integración tendrá una duración distinta para cada familia (se espera que dure un año y medio), y los futuros realojos serán «de forma individualizada, en barrios consolidados, sin traslados en bloque y con el seguimiento permanente de los servicios sociales».