La Policía Nacional fue alertada por una víctima y ayer tomó huellas en el cajero para buscar sospechosos
03 mar 2008 . Actualizado a las 11:22 h.La llamada de una víctima que se dio cuenta de la estafa permitió a la Policía Nacional desarticular un sistema de clonación de tarjetas de crédito en un cajero del Banco Pastor situado a la altura del número 161 de la avenida de Finisterre, en las inmediaciones del parque de Santa Margarita, a pocos metros del viaducto de la ronda de Nelle.
La voz de alerta se produjo poco después de las seis de la tarde. Un ciudadano vio unos cables sospechosos en el cajero y decidió llamar al 091. De inmediato se personaron en el lugar de los hechos dos patrullas de la Policía Nacional, que acordonaron el lugar y realizaron una primera inspección ocular del lugar por si hubiera en la zona algún posible sospechoso vigilando el dispositivo electrónico de clonación de tarjetas.
A los pocos minutos se presentó también en el lugar de los hechos una unidad de la Brigada Científica, que procedió a recoger huellas en el cajero para intentar identificar a alguno de los posibles sospechosos en el banco de datos del Cuerpo Nacional de Policía.
Primeras hipótesis
Aunque la investigación del 091 está en una fase inicial, las primeras hipótesis de los agentes apuntan a la posibilidad de que el dispositivo electrónico fuera instalado en el cajero por alguna banda formada por delincuentes procedentes del este de Europa -de la antigua Yugoslavia o rumanos-, que son los que suelen utilizar este tipo de procedimientos delictivos.
El modus operandi de este tipo de bandas es muy sencillo y dificulta sobremanera la posibilidad de cazar en la comisión del delito a los estafadores. Una banda de este tipo suele estar formada por al menos tres personas, que trabajan de forma compartimentada para evitar cualquier posible detención.
La técnica consiste en la colocación de un dispositivo de copia electrónica que duplica la tarjeta original. Ese elemento suele ir acompañado de algún tipo de cámara con el que se obtiene el número secreto del usuario y, posteriormente, se utiliza para «vaciar» las cuentas de los afectados. Ese proceso es seguido desde algún punto de observación seguro por otro de los miembros de la banda, que alerta de cualquier novedad.