Salta en marcha de su coche en Bens y evita el fuego que calcinó el vehículo

A CORUÑA CIUDAD

Sobre las nueve menos cinco de la mañana de ayer, un hombre salvó su vida tras saltar en marcha del coche que conducía, al incendiarse el vehículo cuando circulaba por la carretera que une San Pedro de Visma con el cruce de Bens, en el punto kilométrico dos, a escasos metros del Hogar Sor Eusebia.

A pesar de la arriesgada maniobra del chófer, las llamas lo alcanzaron, causándole quemaduras de escasa consideración. También sufrió heridas leves debido a la caída desde el automóvil.

El vehículo, un Mazda 3, con placas de matrícula 1313-FYH, siguió circulando por la vía, pasó del carril que baja hacia Bens, invadió el carril contrario, se salió de la carretera y paró en un finca de la zona.

Hasta el lugar del suceso se desplazó de forma inmediata una patrulla de la Policía Municipal, que atendió al conductor de sus heridas en el mismo lugar donde ocurrió el accidente. Sin embargo, y a pesar de la insistencia de los agentes locales, el hombre no quiso que se llamase una ambulancia que lo desplazase hasta un centro médico para ser reconocido.

Investigaciones

Ante la negativa del conductor a ser atendido por los facultativos, los miembros de la Policía Municipal de una de las patrullas que se desplazó a la zona llamaron a la unidad de Atestados. En el interior de la furgoneta le realizaron la prueba de alcoholemia, aunque esta dio negativo, según fuentes policiales.

Sin embargo, y debido al estado físico que presentaba, los agentes consideraron la necesidad de trasladar al hombre al Complejo Hospitalario Juan Canalejo para que le revisasen las heridas y que le practicasen las pruebas que dictaminan si había consumido sustancias estupefacientes. Finalmente, al hombre se le imputa un delito de conducir bajo los efectos de sustancias psicotrópicas.

Actuación de los bomberos

Un coche patrulla del Cuerpo Superior de Policía también se dirigió hasta el lugar del suceso, donde se informaron de la situación gracias a la ayuda de sus compañeros de la Policía Municipal y se hicieron con los datos del conductor y del automóvil siniestrado.

Una unidad del parque de bomberos de A Coruña fueron los encargados de sofocar las llamas del vehículo. Cuando llegaron a la zona del accidente, el automóvil estaba convertido en una auténtica bola de fuego, y a pesar de los esfuerzos del equipo contraincendios nada pudieron hacer para evitar que el coche quedase totalmente arrasado por las llamas, tanto en su parte exterior como en el interior.

El fuego era de tal intensidad que los bomberos se vieron obligados a utilizar más de mil litros de agua para sofocarlo.