Galicia ha conseguido que trasnochen hasta los paneles solares. La empresa PST, con sede en Bergondo, comercializa en exclusiva unas placas capaces de calentar agua incluso cuando el cielo está totalmente oscuro. El Centro Oncológico de Galicia o el colegio Liceo de la Paz, en A Coruña, ya tienen esta nueva tecnología.
Y les va bien. El primero la utiliza para el agua caliente que emana de los caños, pero el segundo también aprovecha para mantener caldeada la piscina del centro.
La técnica empleada es sencilla. El panel no sólo capta el calor del sol, también recoge el que está en el ambiente o en la lluvia y el viento. Esa energía transforma en gas el líquido refrigerante que está en el interior de la placa a una temperatura de menos cuarenta grados centígrados. Con el cambio, éste alcanza los 120 grados, y luego, al mezclarse con el agua, desciende hasta los 51.
El proceso ya ha llamado la atención de otros centros como el colegio Obradoiro, en A Coruña, o ayuntamientos como el de Carballo o Arteixo, ubicados en la misma provincia.
Pero la tecnología gallega, que supone un ahorro importante en relación a otras energías convencionales, ya ha cruzado nuestras fronteras. Es utilizada en Canarias y también en Chile.