Los embotellamientos de A Pasaxe colapsan la carretera que va a Sada

A CORUÑA

Una infraestructura que se ha quedado pequeña. Ésa es la única razón que barajan muchos usuarios de la AC-174 para explicar que recorrer el tramo que une el centro de Oleiros con el Puente de A Pasaxe pueda llevar más de treinta minutos en hora punta. Ayer, un día en el que para algunos habituales el tráfico era lento pero fluído a las 8.30 horas de la mañana, la marca fue un poco menor, aunque la velocidad media de circulación era de unos veinte kilómetros por hora. Y es que en sólo diez años, la población en el municipio de Oleiros ha crecido en 8.207 personas, según el dato que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Precisamente para compensar ese incremento de conductores y el aumento de desplazamientos por la carretera en hora punta se han habilitado en los últimos años varias rotondas que conectan esa vía principal con otras secundarias que atraviesan por rutas paralelas. También se han eliminado los semáforos para evitar escenas como las de O Burgo.

Cuello de botella

Pero el problema, según explican algunos habituales, es la llegada al puente de A Pasaxe. Y es que las retenciones más exageradas empiezan precisamente a la altura del semáforo que hay al principio de la avenida Rosalía de Castro con la calle que desciende hasta la N-VI, junto al hipermercado Dia. Es ahí donde el atasco derivado del cuello de botella que se forma en el puente de A Pasaxe se hace más evidente. La ralentización del tráfico también provoca el retraso del servicio de autobús en los días de más tráfico. «Ás veces chega a menos cuarto e outras tarda ata menos cinco», explica una vecina que habitualmente utiliza el autobús para desplazarse hasta A Coruña.

Ayer por la mañana, mientras la circulación era muy lenta por la AC-174, el tráfico era mucho más fluído por la N-VI, una carretera nacional a la que se puede acceder desde el pueblo de Oleiros por la vía de O Carballo. Pero eso no es lo habitual y, por eso, muchos conductores prefieren circular por el camino más directo porque, al final, van a encontrar atasco en A Pasaxe.

Los más perjudicados son los trabajadores que, muchos días, deben madrugar más de la cuenta para llegar a tiempo o los padres que llevan a sus hijos al colegio o a la parada de autobús.

Horas punta

El escenario que viven los vecinos y usuarios de la vía a primera hora, acostumbra a repetirse a mediodía y a última hora de la tarde, las horas en las que los vecinos de ese municipio limítrofe de A Coruña abandonan o regresan a sus hogares.