«Es fácil adaptarlo, solo hay que echarle algo de imaginación»

La Voz

A CORUÑA

«Es como un árbol de hormigón dentro de un prisma de vidrio». Así define al futuro Museo Nacional de Ciencia y Tecnología la arquitecta Victoria Acebo, coautora junto a Ángel Alonso del edificio. Hoy recogen, gracias a esta obra, el premio de Arquitectura Joven de la décima Bienal de Arquitectura Española. Supuestamente, el galardón les supondrá el encargo de sesenta viviendas por parte de la Federación de Municipios y Provincias. «En cierto modo sería justo que estuviesen ubicadas en A Coruña, pero eso ya no depende de nosotros», cuenta la arquitecta.

Respecto al cambio de uso que se le va a dar al prisma, afirma que gracias a los grandes espacios de que dispone, podrá ceñirse a las nuevas exigencias como Museo Nacional de la Ciencia: «Es fácil adaptarlo, solo hay que echarle algo de imaginación».