Los chabolistas que no están empadronados avisan de que no se irán y «utilizarán la fuerza si es necesario»
11 nov 2007 . Actualizado a las 03:09 h.«Que se prepare el Ayuntamiento», porque si a los chabolistas que no están censados en Penamoa se les pretende echar del poblado sin más, con las manos vacías, «se va a armar la gorda». Los que no tienen papeles juran «por el de más arriba» que no moverán un pie de sus chozas, se harán fuertes y «ni la sexta flota podrá echarlos. Sé que utilizarán la fuerza si es necesario». La advertencia es de Eliseo Montoya.
Y lo peor es que no son dos ni tres las familias no censadas. Fuentes del departamento de Servicios Sociales calculan que cuadriplican a los que sí están empadronados, que ascienden a 170 núcleos familiares. Uno de los interlocutores con el Ayuntamiento, Ramón Borja, baraja que la cifra total de residentes en Penamoa pasa del millar.
Picaresca
El Ayuntamiento se las vio y deseó en los últimos meses para censar a los vecinos que realmente residen en el poblado. Los técnicos de Servicios Sociales sudaron la gota gorda para evitar ser víctimas de la picaresca de la que se adueñó Penamoa desde que se anunció que se darían ayudas para el realojamiento. Hubo muchas familias que se mudaron al poblado en busca de un pellizco económico que les alivie las penurias. Algunos hasta llegaron de León. Los hay incluso que abandonaron hace años el poblado y conservaron la choza para hoy recoger los frutos de las subvenciones.
Pero ni siquiera los empadronados las tienen todas consigo. Están enfadados con el trato, no saben cuándo ni a dónde se van a ir. Ni con cuánto dinero en el bolsillo, a pesar de que desde María Pita se habla de que el desalojo se culminará a primeros de año.
En el poblado quieren saber. Quieren que alguien les diga qué les deparará el futuro. Por el momento, saben que no los concentrarán en un lugar. «Nosotros no queremos que nos manden a todos juntos a un barrio. Aquí hay gente buena y mala. Lo mejor es que cumplan lo que nos prometieron», según Ramón Borja. Lo que les prometieron es que serán realojados y repartidos por toda la ciudad en régimen de alquiler, o con algún tipo de ayuda económica para la compra de una vivienda.