a coruña | Que las instalaciones judiciales se han quedado pequeñas en A Coruña es un problema que se viene denunciando desde hace varios años. Sin embargo, esta deficiencia todavía se agrava más cuando se tiene que habilitar una sala nueva en el edificio de juzgados y no hay espacio material para ello.
Esto fue lo que ocurrió hace menos de un mes, cuando se abrió el nuevo Juzgado de Violencia sobre la Mujer en la planta baja del edificio judicial, ocupando el lugar que hasta entonces estaba destinado a la Oficina de Atención al Ciudadano. El problema estuvo a la hora de buscar un lugar donde instalar este servicio, que finalmente pasó a ocupar los baños del decanato, también situados en el recibidor del edificio de juzgados.
El nuevo espacio, según definió el juez decano, Antonio Fraga Mandián, «no es muy pequeño, pero tampoco tiene un tamaño adecuado para prestar ese servicio». De hecho, considera que el edificio de juzgados está al límite de su capacidad, y que este problema ya se viene arrastrando desde hace muchos años.
Una de las primeras soluciones para liberar espacio en estas instalaciones será la de enviar la oficina del Registro Civil al inmueble de la plaza de Vigo, que hasta hace un año ocupaban los antiguos cines Equitativa. En estos momentos ya se están realizando las obras en dicho edificio, y se prevé que antes de finalizar el 2007 se inaugure esta nueva sede judicial. Asimismo, el lugar que deja vacío el Registro Civil podría ser ocupado por el nuevo juzgado de instrucción con el que contará el partido judicial de A Coruña durante este año, aunque todo dependerá de la distribución que decidan realizar las autoridades competentes.
Para Antonio Fraga Mandián, la mejor solución al problema de falta de oficinas es la construcción de un gran edificio en los terrenos del puerto, que quedarán libres una vez que las empresas situadas en ellos se marchen al futuro puerto exterior de Punta Langosteira. En un principio, se había barajado la posibilidad de levantar la conocida como Torre de la Justicia -que agrupara las unidades judiciales de los juzgados y la Audiencia - en el nuevo polígono residencial del parque ofimático. Sin embargo, para Fraga Mandián la situación de los muelles coruñeses es más céntrica y sería más beneficiosa, tanto para los trabajadores como para los ciudadanos. Asimismo, el juez decano considera que este nuevo inmueble judicial debería ser un edificio arquitectónico de gran relevancia por el lugar que ocupa y los servicios que presta.
Goteras
Mientras estas nuevas instalaciones no se levanten, los juzgados tendrán que seguir siendo la sede de los tribunales de instrucción y penal, aunque esta construcción lleva presentando deficiencias desde hace varios años. De hecho, existen unas grandes goteras en la cubierta que, cada vez que llueve, hacen que el agua se cuele por ellas hasta llegar a la planta baja, donde ya hay varias manchas de humedad.