Abrió hace ocho años su negocio y los resultados son más que positivos. María del Valle Lemus (34 años) es la propietaria del Centro de Bronceado del Valle de Cee. Cree que existe mucha desinformación en torno a esta actividad, y que los negocios ilegales están haciendo mucho daño a los empresarios del sector, que pasan religiosamente todos los controles y cumplen la normativa.
-Con tanto temporal y la gente no deja de ir a broncearse.
-Todos los invierno es igual, aunque haya mal tiempo. Es verdad que la clientela es menor que en verano, pero sigo teniendo a mi gente. Llevo ocho años en este y la verdad es que, año tras año, gano nuevos clientes.
-¿Qué le dice a la gente que desconfía de los solarios?
-Los excesos son muy negativos. Si el solario fuese malo nadie permitiría que existiesen, pero hay unas normas que inevitablemente hay que cumplir. Sanidade vigila muchísimo estas instalaciones. En medidas proporcionadas no hace daño, pero hay que controlarlo mucho y no recibir más de cuatro sesiones a la semana. Otro de los problemas son los centros ilegales, que nos perjudican muchísimo.
-¿Qué efectos positivos produce?
-Tengo clientes que vienen por problemas de huesos o alergias, para paliar la elevada humedad que hay en Galicia. Además al broncearse se recibe vitamina D. Los clientes salen muy animados de las sesiones, porque se ven mucho mejor.