Los programas infantiles de estío siguen sin facilitar la conciliación

María Xosé Blanco Giráldez
m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

La oferta mejora cada año, pero solo Ribeira propone una opción completa

08 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Si conciliar la vida familiar y laboral es para muchas parejas de la comarca un quebradero de cabeza durante el curso escolar, la situación se complica en verano. Los padres de los ocho mil niños barbanzanos de entre 4 y 12 años que dentro de un par de semanas dirán adiós a los pupitres tienen a su disposición pocas alternativas para conjugar su trabajo con las largas jornadas de asueto de sus hijos. Si bien es cierto que las opciones de campamentos y talleres que ofrecen los concellos mejoran cada año, todavía están lejos de lo que puede considerarse idóneo.

De hecho, puede decirse que solamente Ribeira se salvaría de una criba exigente, al ofrecer talleres multidisciplinares tanto en julio como en agosto, con un horario amplio. Aunque las actividades se desarrollarán de 9.00 a 14.00 horas, existe la posibilidad de ampliar esta franja incluyendo desayuno y comida si se forma un grupo mínimo de interesados.

Similar era la ludoteca que se ofertaba el pasado año en A Pobra, pero para esta edición, se ha optado por recortar horario, dejándolo en cuatro horas, de 10.00 a 14.00. Argumentan que no hay demanda suficiente para que sea rentable incluir desayunos y almuerzos.

Mejora sustancial

Contraria es la decisión que han adoptado los técnicos del departamento de Cultura de Boiro, y que estaba previsto que ayer mismo recibiera el visto bueno del gobierno local. Mientras que el verano pasado solo había actividades de 11.30 a 13.30, en esta ocasión se adelantará el inicio a las 9.30 horas.

Pese a que no abarca los dos meses estivales, también es aceptable la movida urbana sonense que, esta vez, está previsto que se amplíe de tres a cuatro semanas. Del mismo modo, en Noia se hace un esfuerzo por mejorar, tratando de ocupar, por lo menos, el tiempo libre de los chiquillos durante las mañanas de tres días por semana.

En el resto de los concellos, el principal problema es que los campamentos se reducen a semanas o quincenas, por lo que no resuelven, en absoluto, los problemas de muchos padres.