Uno de los vehículos sanitarios que se suprimió es una UVI móvil

BARBANZA

Egara, concesionaria del transporte sanitario no urgente, tenía hasta hace poco una flota de vehículos sanitarios en la comarca que incluía dos UVI móviles. Sin embargo, como estaba haciendo más servicios de los pactados con el Sergas y la Administración le mandó ajustarse al contrato firmado, la compañía ha empezado a reducir tanto su número de trabajadores como el de sus ambulancias. Así, uno de los coches sanitarios que acabó viajando para Cataluña, de donde es la firma, fue una UVI móvil -un vehículo definido en su día por algunas autoridades sanitarias como «la joya de la corona»-. La supresión de esta ambulancia medicalizada no está exenta de importancia si se tiene en cuenta el reducido mapa de coches sanitarios de la comarca barbanzana.

Precisamente, nada mejor que hacer un repaso a los recursos y a los problemas existentes en los últimos meses para comprobar que el número de ambulancias en la zona es escaso. El 061 es el que se encarga de los traslados urgentes, es decir, de ir en socorro del ciudadano en caso de un accidente, un infarto o cualquier otra emergencia. Para llevar a cabo ese servicio, el 061 -tal y como puede verse en su página web- cuenta con cinco ambulancias asistenciales en la comarca, con base en Ribeira, Noia, Muros, Mazaricos y Boiro. Se le podría añadir una más, ya que la de Padrón atiende muchas urgencias en Rianxo. Haciendo números, toca a casi 25.000 vecinos por ambulancia.

Sin embargo, esa cifra por sí sola no dice mucho. Tiene más miga otra. Resulta que el 061 no pudo atender al menos a 200 casos urgentes en lo que va de año, o eso es al menos lo que se deduce del hecho de que se solicitasen los servicios de Egara para acudir a todos ellos. Algunos, tan graves como el atropello de un niño en Aguiño, que fue desplazado al hospital en estado crítico.

Tecnología punta

Teniendo en cuenta esta última circunstancia, da la sensación de que sí tiene importancia el hecho de que parte de la flota de Egara se haya desmantelado. Basta decir que, además de la UVI móvil, se enviaron a Cataluña otras tres ambulancias asistenciales, quedándose en la zona solamente trece vehículos sanitarios. Eso sí, uno de ellos sigue siendo una UVI móvil, es decir, que de haber dos transportes de este tipo se pasa a uno. Sin embargo, fuentes cercanas a Egara dan a entender que el coche que se marchó para Cataluña era el mejor equipado y que tenía tecnología punta para desplazar a pacientes críticos.

Amén de esta circunstancia, cabe destacar que continúa sin resolverse, o al menos la Xunta no se ha pronuncia al respecto, el problema surgido con el transporte sanitario no urgente. Es decir, como ahora Egara se va a ceñir a lo que dice el convenio que firmó con la Administración autonómica, solamente va a hacer 140 desplazamientos al día, que no son suficientes para cubrir toda la demanda. Así, la previsión es que hoy se queden en casa treinta personas que habían solicitado el servicio. Esta situación, con cifras de afectados aún más abultadas, viene sucediéndose en los últimos días.

Los afectados pueden ser tanto de cualquiera municipio de Barbanza, Muros y Noia como de O Xallas y O Sar. ¿Por qué? Porque Egara tiene la concesión del servicio en 22 municipios de esas comarcas, con un total de 190.000 habitantes.

Al preguntar a los profesionales de los distintos servicios de ambulancias donde pudo estar el error para que ahora esté pasando esto, pocos de ellos dudan. Dicen que la Xunta planificó mal el transporte sanitario no urgente, y que el convenio de 40.000 traslados al año firmado se queda más que corto para atender a la demanda real de la población. Se trata de un acuerdo entre Egara y la Xunta rubricado en época del gobierno bipartito. De ahí que Ruiz Rivas dijese que el anterior ejecutivo sumió en el caos el servicio de transporte no urgente.