En junio del 2008, la puerta de la esperanza se abría en la casa matriz de la Fundación Blanco Monroy de Noia, un edificio que data de los siglos XVIII y XIX. En aquel momento, la fundación firmaba un convenio para que una empresa explotase las instalaciones. Se preveía que, a lo largo del 2009, funcionase en el inmueble un local hostelero. Sin embargo, ha pasado más de un año y el proyecto no se ha materializado. Todo al contrario, la casa sigue estando en las garras del deterioro. De ahí que el Concello, según dijo ayer el alcalde, Rafael García Guerrero, haya decidido mover ficha de una vez por todas.
Y es que, en febrero del 2009, estando como responsable del casco histórico el nacionalista Bieito González, ya se abrió un expediente a la Fundación Blanco Monroy para que, de forma inmediata, procediese a apuntalar el inmueble. Se instaba a que se reparase la cubierta, las estructuras y la fachada.
Sin embargo, el tiempo pasó y, hasta ahora, los obreros no hicieron aparición en la finca. El alcalde señalaba ayer que se dieron distintos plazos a la fundación, que se intentó de varias formas que se arreglase la casa, pero que no se pudo lograr el objetivo. De ahí que, según García Guerrero, ahora sea el propio Ayuntamiento el que se plantee asumir el arreglo para evitar males mayores.
Desde el BNG, la persona que en su día decidió abrir el expediente a la fundación indicó ayer lo siguiente: «Parécenos unha deixadez tremenda por parte do goberno local, a ver que pasa agora, que se están facendo obras nesa rúa, na de Porta da Vila, cando haxa que furar por diante do inmoble».