«Hai que animar, convencer e acoller con cariño aos novos fregueses, pero nunca recorrer á imposición»

La Voz

BARBANZA

Marcelino Sánchez compagina su labor al frente de las parroquias de Lampón y Posmarcos con la docencia, ya que ejerce de profesor en el instituto Número Un de Ribeira. Esta faceta le permite estar en contacto directo con los jóvenes y saber cómo piensan y actúan. Concluye que, pese a que algunos no lo demuestran, «teñen bo fondo e principios e valores cristiáns». Eso sí, el sacerdote es consciente de que a la hora de tratar a los chavales hay que actuar con tacto y no valen las técnicas que se empleaban en el pasado: «Hai que animar, convencer e acoller con cariño aos novos fregueses, pero nunca recorrer á imposición».