Al igual que su padre y su abuelo, José Manuel Díaz Salazar regenta un puesto ambulante de venta de ropa, zapatos y otros complementos.
-¿Qué experiencia tiene?
-Llevo toda la vida en el mercadillo de vendedor ambulante con mi padre, prácticamente desde que nací. Por cuenta ajena llevo nueve años. -¿Cuánto les cobra el Ayuntamiento por instalarse? -Bastante dinero, casi más de lo que ganamos. El de Rianxo no es ni caro ni barato, y comparado a los demás es algo más económico. -¿Cómo les afecta la crisis? -Nos afecta porque hay muchos millones de parados, que necesitan el dinero para comer y para hipotecas antes que para unos zapatos o algo de ropa nueva. La venta ha pegado un gran bajón. -¿Dónde compran la mercancía? -Depende de los contactos que tenemos. Unas veces en A Coruña, otras en Madrid o Portugal, de restos de tiendas, de fábricas o de otros vendedores. -¿Qué negocio le gustaría tener? -Me gustaría tener un trabajo fijo o un contrato por un año, porque sabes que después o sigues trabajando o bien entras en el paro. Pero hay muy poca oferta. -¿La lluvia otro problema? -Posiblemente es lo peor que hay, porque si llueve un día tienes que volver a casa sin haber vendido nada, y pierdes el peaje y el gasoil.