La comunidad de montes de Serres ha puesto en marcha un programa destinado a la recuperación, mediante la plantación de árboles autóctonos, de espacios degradados. El objetivo que se persigue es la creación de bosques periurbanos para uso público en lugares en los que hasta ahora solo crecía la mala hierba y no tenían ninguna utilidad.
Hasta el momento, la comunidad de montes llevó a cabo dos plantaciones en Monte Baño y otra en las proximidades del cementerio de Serres. En este último lugar se colocaron unas 200 especies, entre las que figuraban castaños, cipreses y cedros.
Uno de los aspectos más significativos de la campaña emprendida por esta comunidad, presidida por Manuel Fernández, es el hecho de que en la misma ha implicado a los vecinos y a los niños, para que se sensibilicen sobre la importancia del cuidado del medio ambiente. También interviene el cura, Alfonso Mera.
Antes de proceder a la plantación, la comunidad adecuó los terrenos sobre los que iba a intervenir, tarea para la que contó con la colaboración de varias empresas, con cuyas máquinas fue posible retirar tierra y hacer los agujeros en los que se plantaron los ejemplares.
Respaldo
La entidad comunal también ha encontrado respaldo en la Dirección Provincial de Montes, que ha aportado algunos de los árboles que se han plantado. Otros fueron adquiridos por el colectivo muradano.
El propósito de esta agrupación es proseguir con estas tareas y habilitar el mayor número de lugares de esparcimiento en la localidad.