La supervisión del ganado mostrenco que pace en los montes de la sierra de Barbanza y principalmente la vigilancia sobre el funcionamiento de los pastizales cercados que se habilitaron en la zona alta son, desde hace escaso tiempo, funciones que recaen en una comisión a tres bandas. La Administración autonómica, representantes de los colectivos de comuneros y propietarios de reses integran dicho órgano, cuyo principal objetivo pasa por compatibilizar los usos ganaderos y forestales, ahuyentando cualquier posible enfrentamiento o disputa entre las dos partes implicadas, evitando a su vez que el libre pastoreo siga siendo el telón de fondo de algunos incendios.
La comisión echó a andar en octubre. En nombre de la Consellería de Medio Rural, forman parte de ella la delegada provincial, los jefes de servicio de las secciones de Montes y Gandeiría, y el responsable del distrito forestal barbanzano.
Por los ganaderos, cinco son los colectivos representados, los cuales aglutinan a criadores de las zonas de Ribasieira, Oleiros, Posmarcos, Campedulla y A Graña.
Por lo que respecta a las comunidades de montes, las ocho que se han embarcado en esta iniciativa gestionan masas arbóreas de Noal, Nebra, Goiáns, Camboño, Oleiros, Posmarcos, Ribasieira y Runs-Teaño-Vitres.
De los integrantes de la comisión de seguimiento depende que los cinco pastizales cercados en las cumbres de la sierra barbanzana cumplan el cometido para el que fueron instalados. Este no es otro más que el de garantizar que las reses permanezcan dentro de esos espacios para impedir de ese modo que desciendan a las zonas intermedias y bajas de la sierra, donde están las plantaciones de árboles de los comuneros, ya que de hacerlo podrían ocasionar destrozos como los que a lo largo de los últimos años desataron múltiples conflictos vecinales, muchos de los cuales acabaron en los juzgados.
Funcionamiento
El órgano recién constituido mantendrá, como mínimo, una reunión de carácter ordinario al año, con independencia de los encuentros que puedan llegar a celebrar por problemas concretos que surjan.
A mayores, acordaron que se formasen subcomisiones específicas para la supervisión de cada uno de los cinco cierres habilitados para el ganado.
En estos momentos, ya están prácticamente arregladas todas las cercas, luego de los desperfectos que sufrieron por motivo de los incendios forestales y de diversos actos vandálicos.
Fuentes de la Administración y de comunidades de montes de Porto do Son aseguraron que los problemas relacionados con el libre pastoreo se han minimizado de forma notable desde que se acondicionaron las áreas valladas. Casi todas las vacas mostrencas están dentro de esos lugares. Sin embargo, no ocurre lo mismo con los caballos, ya que estos carecen de crotales que permitan identificarlos, por lo que sus dueños no se preocupan tanto de controlarlos porque saben que están más a salvo de posibles sanciones.
No obstante, Medio Rural trabaja en la elaboración de un decreto sobre identificación de reses mostrencas y no se descarta que Barbanza sirva de zona piloto para la implantación de esa medida. Por otra parte, está en trámites la habilitación de un nuevo cierre en Xuño.