La cofradía de A Pobra reclama «cordura» a quienes se oponen a los galpones de Escarabote

BARBANZA

Habló la cofradía. Casi una semana después desde que los vecinos de Escarabote paralizasen la construcción de unos galpones para marineros en el puerto de esta localidad boirense al considerar que no era el emplazamiento más adecuado, el patrón mayor de A Pobra -los pescadores de la zona afectada están adscritos a este pósito- pidió a quienes se oponen a esta infraestructura «un pouco de cordura». Además, Manuel Maneiro Castro se mostró «asombrado» de que haya quien se oponga a la instalación de unos servicios «básicos para o sector extractivo».

Maneiro miró atrás primero para explicar la situación. Contó que la cofradía lleva «anos pelexando por esta infraestrutura» y que, cuando se les concedió la subvención, se le dio la publicidad oportuna, de forma que todos los vecinos pudieron enterarse de que en el litoral de Escarabote se iban a construir los citados galpones.

Por ello, para el patrón mayor es «incrible» que sea ahora, que ya iban a comenzar los trabajos, cuando los vecinos mostrasen su frontal oposición a esta obra en el puerto.

Manipulación

Sin embargo, lo que más le molesta a la cofradía no es el hecho de que los residentes se movilizasen, sino que la mayoría de ellos lo hiciesen «por culpa das mentiras que lle contaron». Sin personalizar en nadie, desde la entidad se acusó a la asociación vecinal de Lampón de «faltar á verdade e manipular».

Y esa afirmación la sustentaron desde el pósito con distintos argumentos. Para empezar, el patrón mayor aludió a que se le estuvo diciendo a los vecinos que en Escarabote no había marineros que necesitasen estos galpones. Maneiro indicó que «soamente con revisar os folios da confraría vemos que temos 35 embarcacións nese peirao, ¿como que non hai mariñeiros nese entorno?».

Sin alternativas

Luego, desde la cofradía también insistieron en que no es cierto, tal y como sostienen los vecinos, que haya alternativas de ubicación. El patrón mayor indicó: «Non se di que a única opción que quedaría, se non se fixese aí, sería levar eses almacéns á explanada de A Pobra. A ninguén se lle escapa que unha persoa, por exemplo, non compra un piso en Escarabote e a praza de garaxe no centro pobrense... pois cos barcos e cos almacéns pasa o mesmo».

Además, y en contestación a lo dicho desde la asociación vecinal en alusión a que esta obra supondría un impacto visual en la zona, desde la cofradía insistieron que «o malo foi facer o recheo dise porto, pero agora xa está e os servizos son moi necesarios para o sector».

Por otra parte, y en la misma línea de estupefacción por lo ocurrido en los últimos días, desde el pósito también recordaron que no fue la entidad marinera la que eligió la ubicación de los almacenes, sino que es Pesca y Portos los que gestionaron esta cuestión.

Tras hacer un llamamiento para que «non siga habendo crispación nin se volvan dar situacións verdadeiramente lamentables», el pósito indicó que si el rechazo al emplazamiento continúa los marineros perderán una subvención de 400.000 euros que «custou moitísimo tempo e traballo conseguir».