Centenares de vecinos asisten a la inauguración del renovado inmueble
18 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.«Todo o que toquei sempre foi para arriba». Así de orgulloso se mostraba ayer el presidente de la Sociedad Cultural de Cambados, Luis Somoza, minutos antes de inaugurar su nueva sede. No es para menos. El 31 de diciembre del pasado año, el tejado del inmueble se vino abajo. El próximo día 31, los socios podrán disfrutar de un nuevo salón completamente renovado y libre de peligros. La presentación de este inmueble fue el acontecimiento de la jornada y centenares de cambadeses presenciaron la puesta de largo de un edificio emblemático propiedad de una sociedad que ya cuenta con 46 años de historia.
Somoza tuvo palabras de agradecimiento para el alcalde de Cambados, Luis Aragunde, para el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, y para el delegado de la Xunta, José Manuel Cores Tourís. Incluso para su en otra época rival, el patrón mayor, Benito González. A los tres primeros los consideró artífices de la reforma del inmueble y les concedió la insignia de oro de la entidad. La mejora del inmueble ha sido completa. Se ha cambiado la fachada, pero también se han redistribuido los espacios interiores, renovado todas las salas e instalado un ascensor. «Non queremos que este edificio sexa só unha fachada bonita. Imos traballar para ampliar as actividades que facemos, en colaboración co Concello», aseguró.
Para el regidor cambadés, la jornada de ayer era «un día moi sinalado para Cambados porque esta é unha mellora que van desfrutar moitas xeracións que virán detrás», explicó. Agradeció la labor de anteriores directivos, «que foron capaces de manter viva a ilusión» y aseguró que «os veciños de Cambados poderán desfrutar das actuacións que se farán aquí». Por último, recordó que «todo o pobo lle debe moito á Sociedade Cultural porque aquí naceron asociacións e importantes clubes deportivos». Y pidió a las autoridades presentes que, ahora que los edificios de la Cultural y la cofradía están renovados, hagan lo propio con la plaza de abastos, para completar la mejora de la fachada marítima.
El presidente de la Diputación, por su parte, aseguró que la reforma de este inmueble era «necesaria». No rehuyó la polémica y respondió a los críticos con el proyecto, que consideraban preciso invertir los más de 700.000 euros que costó este edificio en otras obras más necesarias. «Foron uns cartos moi ben investidos. Somos unha institución que busca o mellor para a provincia e por iso sabemos que este edificio non vai ser só para os socios, senón para todos os veciños da comarca», argumentó. «Non é un gasto, é unha inversión para que as persoas teñan un espazo onde xuntarse», concluyó entre los aplausos de todos los presentes. La fiesta continuó entonces con la música, la del Himno gallego, y con la actuación en directo del grupo Manso y Amigos.