Alonso, profeta en su tierra

J. Carlos Porto

AROUSA

Vilagarcía se caracterizó generalmente por valorar en todos los aspectos culturales más lo foráneo que a los propios artistas de nuestra tierra. Siempre hay excepciones y hoy con orgullo podemos decir que Laura Alonso sí ha conseguido rebasar afortunadamente, y por merecimiento propio, esta injusta actitud histórica que tenemos los vilagarcianos.

Una artista que lleva el nombre de nuestra ciudad por todo el mundo, New York, Egipto, Alemania, Francia e Inglaterra, entre otros muchos lugares, no hace más que provocarnos una sensación de orgullo por su talento y facultades más que demostradas a lo largo de su dilatada trayectoria profesional. La música en la vida de Laura ha sido algo que ha experimentado desde muy niña en su familia, su abuela ya cantaba en los años 30 zarzuelas en las famosas veladas del Liceo de Vilagarcía, su tío Manolo, fallecido desgraciadamente a temprana edad, siguió por la misma senda profesional, incluso su madre y sus tías ya cantaban en los también famosos festivales del teatro Cervantes.

Con esta herencia, Laura Alonso ha cogido el testigo de forma magistral, con su tesón, esfuerzo e incansable trabajo en Alemania, hoy podemos presumir de que tenemos en nuestro pueblo una de las cantantes líricas más solicitadas a nivel mundial, en el que se puede considerar como uno de los campos más complicados del panorama musical, todo ello agravado por responder desgraciadamente a un público minoritario.

La ópera no descansa ni se apoya en las nuevas tecnologías, y este hecho hace que su arte se divulgue sin adornos. Laura es la voz viva, directa, trabajada y envuelta en grandes dosis de sensibilidad y talento.