Las bombas «enfrentan» a los vecinos de Trabanca y A Torre

paulo garcía VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Los dos lugares celebran fiestas en honor a San Miguel

01 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Las celebraciones en honor a San Miguel tienen mucho arraigo en dos lugares de Vilagarcía como son Trabanca Sardiñeira y A Torre. Estos dos pueblos vecinos realizan sus festejos uno seguido del otro cada año. Primero comienza Trabanca con sus orquestas, actos y grandes tracas explosivas. En cuanto estas finalizan, A Torre coge el relevo y hace lo propio en su territorio. Y, visto lo visto, no deja de ser lógico que entre ambos vecindarios surja una sana y simpática rivalidad al competir por reunir el mejor cartel de San Miguel. Y por supuesto, por salir triunfantes en cuanto al estrepitoso capítulo de las bombas.

Este año en Trabanca han querido invertir más en este último apartado, estimulados por el respaldo económico que reciben de los vecinos que colaboran para que la traca sea potente y duradera. Sin embargo, en A Torre juegan al despiste, alegando que no han invertido ni más ni menos que en años anteriores, quitándole peso a quién pueda ofrecer un mayor espectáculo en explosivos.

Por desgracia, se trata de un asunto en el que no puede llover a gusto de todos. Son muchos los vecinos que se quejan del insoportable ruido de las tracas. De hecho, las panaderías de la localidad vilagarciana se convirtieron en un perfecto foro para poner en tela de juicio esta estruendosa tradición. Hasta el facebook se extendieron las quejas y críticas, que resaltaban que «no se puede ni comer tranquilo» o que «por si no fuese suficiente alboroto el de las bombas, hacen que los niños lloren y los perros no paren de ladrar». Las asociaciones de Trabanca y A Torre entienden que haya gente que se pueda sentir molesta, pero coinciden en su argumento. «Las bombas se echan porque los vecinos las piden, y son ellos quienes las pagan», dicen. En lo tocante al dinero, que también suscita polémica, la asociación de A Torre asegura que «non investimos tantos cartos como a xente pensa; no noso caso non gastamos nin o 10 % do presuposto total».

«Los vecinos son quienes pagan y piden que haya bombas, forma parte de la tradición»

Alberto Piñeiro

«No puedo dormir ni comer tranquila, y me parece un gasto excesivo en los tiempos que corren»

Noemí V.

Afectada