El cierre de zonas por toxina obliga a modificar los planes de marisqueo en O Grove y A Illa

vilagarcía / la voz

AROUSA

La toxina mantiene cerrados la mitad de los polígonos de bateas de la ría de Arousa y, desde este fin de semana, también las zonas marisqueras 1 y 2, situadas a la entrada de la ría, a efectos de la extracción de almeja, berberecho, navaja y otras especies infaunales.

Estos cierres han obligado a las cofradías de O Grove y A Illa a iniciar la semana con cambios respecto a sus planes de trabajo. Los navalleiros grovenses tuvieron que abandonar la costa de A Lanzada y trasladarse a las proximidades de A Toxa y los mariscadores cambiaron su destino inicial y pusieron rumbo a los bancos de A Cantareira.

A las mariscadoras no les afecta de momento este cierre porque ayer no tenían previsto bajar a la playa, según informaron desde la cofradía.

En lo que respecta a A Illa de Arousa, el cierre implica la clausura de una de las autorizaciones más importantes de la cofradía, situada al oeste de la isla. Las novecientas embarcaciones con permiso para mariscar en este puerto no pudieron salir a faenar, a excepción de aquellos que solicitaron el cambio de arte -la Consellería do Mar permitió formalizar ayer mismo este requisito-, aunque al mediodía solo lo habían hecho once barcos.

En la cofradía ya tenían previsto dejar de trabajar en las autorizaciones en los próximos días, pero la aparición de la toxina obligó a adelantar los planes. En cuanto a las mariscadoras, no se ven afectadas de momento debido a que ayer no tenían previsto salir a faenar. En consecuencia, sin marisco de los hombres ni de las mujeres en tierra, la actividad por la tarde en la lonja isleña fue muy escasa.