La pataleta de Gonzalo Durán obligó al PP a trastocar sus planes para hacerle un hueco a su hermano, José Juan
26 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Poco a poco se van conociendo las circunstancias que rodearon la cadena de nombramientos que la Xunta anunció la semana pasada, con la presidencia de la Autoridad Portuaria de Vilagarcía en un lugar central de esta secuencia. El anuncio de la dimisión de Javier Puertas, seguido de inmediato por el nombramiento de Sagrario Franco, una médico de Vigo, en su lugar, posee una trastienda de bastante enjundia. Para empezar, fuentes populares desvelaron ayer que, en realidad, Franco era la persona elegida por la conselleira do Mar, Rosa Quintana, para presidir el ente público Portos de Galicia, encargado de sustentar la gestión de los puertos de titularidad autonómica. Todo estaba claro hasta que el desafió de Gonzalo Durán, amenazando a su propio partido con consecuencias políticas en caso de que su hermano, José Juan, no obtuviese un cargo de responsabilidad tras su caída de la Diputación, trastocó los planes del PPdeG, obligándole a hacer un hueco al hasta ahora vicepresidente de la Administración provincial.
El hueco elegido fue, finalmente, el mismo al que en principio estaba destinada la próxima presidenta de la Autoridad Portuaria arousana, la primera de la historia de la institución, que en consecuencia se acaba de ver desplazada al despacho del muelle de Pasajeros.
El desbloqueo del proceso
Este cambio de planes no hace sino confirmar el importante papel que la pataleta del alcalde de Vilanova ha jugado en el relevo al frente del Puerto de Vilagarcía. No en vano, José Juan Durán fue la propuesta que el presidente provincial del PP y máximo responsable de la Diputación, Rafael Louzán, puso sobre la mesa a la hora de buscar un sustituto a Javier Puertas, hombre que, al fin y al cabo, también había llegado de su mano a la institución vilagarciana.
Esta era una opción que la agrupación local conservadora, con el alcalde, Tomás Fole, a la cabeza, no estaba dispuesta a consentir. Por algo Durán fue uno de los miembros de la dirección provincial del PP que más activo se mostró en la capital arousana a la hora de respaldar la candidatura de Puertas a la presidencia local de su partido, en un intento por desbancar al propio Fole. Su derrota en el congreso popular del año pasado puso al responsable portuario contra las cuerdas, a un paso de una destitución que no llegó a producirse porque, a la postre, se le otorgó la oportunidad de dimitir previamente.
De la confianza de Quintana
El rechazo del PP de Vilagarcía a una designación que sus responsables hubiesen entendido como una intromisión de la dirección provincial desencadenó un baile de nombres. Entre ellos, el de Marta Rodríguez Arias. Finalmente, Quintana apostó por una mujer de su confianza.