El regidor de Vilanova reclama «justicia» a la dirección de su partido
17 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Tras meses de hielo en sus relaciones, el alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán, ha asumido públicamente la defensa de su hermano José Juan, descabalgado de su acta de diputado provincial por el Partido Popular después de ocho años, cuatro de ellos como vicepresidente de la Diputación de Pontevedra. En declaraciones a una emisora de radio, el regidor no dudó en advertir a la dirección de su propia formación de que no está dispuesto a «sentarse ni a hablar hasta que no se haga justicia y esto se resuelva». En este episodio, la justicia pasa por despejar el futuro del político vilanovés de forma concreta y convincente, a través de un cargo de responsabilidad que José Juan pueda desempeñar.
El presidente de los conservadores pontevedreses, y máximo responsable de la institución provincial, Rafael Louzán, llegó a ofrecer al alcalde la presidencia de la Mancomunidade do Salnés, como una forma de compensar la pérdida del diputado para su agrupación. A este respecto, el regidor vilanovés reiteró no está dispuesto a negociar nada «mientras este asunto no esté solucionado».
Cambio de tercio municipal
Lo cierto es que el cambio de criterio del primer edil de Vilanova ha sido radical desde que los diferentes representantes del PP en O Salnés decidiesen, el martes por la noche, que sería el alcalde de Meaño, Jorge Domínguez, y no José Juan Durán quien acompañase a Louzán como segundo vocal de la comarca en Pontevedra. Hasta entonces, y durante largas semanas, Durán Hermida arrinconó políticamente a su hermano, hasta el punto de que asociaciones culturales, vecinales, sociales y deportivas de toda la comarca se congregaron en la lonja para reclamar un trato equitativo para el concejal de Cultura y un puesto destacado en la candidatura. Finalmente, este no fue más allá del número nueve. La situación empeoró la semana pasada, al conocerse que Gonzalo pensaba retirar diferentes competencias a José Juan.
Ahora, el regidor anuncia que reserva para él responsabilidades importantes en su equipo, además de reclamar un cargo que responda a la capacidad de trabajo demostrada a lo largo de los últimos ocho años.