La organización del AF7 trasladó ayer su particular adiós a la administración local saliente con un comunicado de prensa encabezado con un «¡Estamos hartos!», en el que denuncia que «tras muchos meses de trabajo altruista, para traer a Vilagarcía el mejor torneo de fútbol base a nivel europeo, es indignante, agotador y repetitivo el trato recibido por parte del funcionariado dependiente del Concello, impidiendo continuamente el correcto funcionamiento del torneo poniendo todo tipo de trabas. Trabajadores asalariados, bajo no sabemos qué mandatos ni de quién -en los últimos cuatro años el área de Deportes la ha gestionado la socialista Victoria Hierro-, no solo no colaboran en la buena marcha del evento, si no que parece que estén buscando la destrucción premeditada del mismo».
En este sentido, desde el AF7 denuncian que el viernes vehículos municipales obstaculizaban el paso de los equipos participantes al campo, y que ayer desde el Concello se les cerró «con alevosía» la grada de preferencia donde la organización comía los últimos años, teniendo que comer en el garaje del presidente del torneo, Manolo Diz.