La firma renuncia a la parcela que había adquirido en el polígono
22 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Ya no son solo los vecinos de Abalo, en Catoira, los que se oponen a la nueva planta de asfalto que se ha ubicado en el nuevo polígono industrial. Jesús Lorenzo, propietario de la conservera de Carril Los Peperetes, anunció ayer que su compañía ha renunciado a la parcela que iba a adquirir en esta área industrial. El motivo es que teme que la mencionada industria acabe perjudicando a su actividad. «La nuestra es una industria que presume de la calidad de sus productos», explica. Por eso considera impensable que pueda ubicarse enfrente de una planta de aglomerado asfáltico.
Los Peperetes tenía todo listo para adquirir una de las parcelas del polígono industrial. Había pagado la fianza de los terrenos, unos seis mil euros, y elaborado un proyecto para la nueva factoría, que costó otros 14.000 euros. Tenía incluso el número de la parcela en la que se iba a ubicar, la número nueve. Pero lo que nadie le dijo a los responsables de esta firma es que justo enfrente de su nueva factoría iba a ubicarse una planta de aglomerado asfáltico en caliente. «En ningún momento se nos informó. No tuvimos conocimiento hasta que se hizo público», asegura Lorenzo. Esa circunstancia hizo que la firma cambiara radicalmente sus planes. «Yo conozco alguna planta como esa que está funcionando y no es solo el olor, es el tráfico de camiones que, nos imaginamos, puede tener perjuicios para nosotros», añade el responsable de Los Peperetes.
Lo primero que han hecho ha sido comunicar su decisión a Suelo Empresarial del Atlántico, encargada de la gestión del polígono industrial. A él le han explicado que su compañía no puede ubicarse enfrente de una planta de aglomerado asfáltico y que, por ello, renuncian a adquirir la parcela que habían reservado. Posteriormente, informarán también al Concello de Catoira de esta decisión.
Daños y perjuicios
La firma carrilexa está ahora estudiando la posibilidad de reclamar daños y perjuicios. Y es que no solo han perdido los 20.000 euros que han invertido en la parcela y el proyecto, «teníamos solicitada una subvención a la Xunta por una inversión de 1,5 millones de euros que ahora quedará en el aire», añade Lorenzo. Asegura que en su ánimo no está el ser «drástico, pero si por ley tenemos derecho a algo, lo reclamaremos». También quiere dejar muy claro que sus reivindicaciones las realiza «como empresario y no como político». Por último, lamenta que su proyecto no pudiera salir adelante, pues permitiría crear empleo en Catoira.