CC.OO. exige explicaciones a Real Conservera sobre su reducida carga de trabajo

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

El sindicato denuncia que el personal fijo discontinuo se halla en una situación crítica al no ser llamados a trabajar

11 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El sector de la conserva se ha convertido en una fuente permanente de sobresaltos para los trabajadores y sus representantes. Tras salir trasquilados del conflicto en Alfageme, los responsables en Arousa del sindicato Comisiones Obreras han decidido cambiar de estrategia y denunciar cualquier asomo de irregularidad en cuanto es detectada. Por eso, ayer convocaron una rueda de prensa para «exigir explicaciones» sobre la «kafkiana» situación en la que se han visto atrapados los trabajadores fijos discontinuos de Real Conservera Española.

La nave de esta firma fue inaugurada en marzo de este año «a bombo y platillo», según Fernando Ramos, si bien ya llevaba meses funcionando. Gracias a una inyección millonaria de la Xunta (de unos 8,5 millones de euros, según los cálculos del sindicato), la empresa pudo dar el pistoletazo de salida a un proyecto que iba a generar cuarenta puestos de trabajo a cuenta de producir conservas de alta gama.

Pero, al menos en lo que se refiere a los trabajadores, los objetivos no se han cumplido. Para empezar, los contratos se han quedado en 20, de los cuales 13 son fijos discontinuos. Son esos 13 empleados los que han perdido la paciencia ante la política laboral que dicen padecer. Según relataba Ramos, el año pasado sólo fueron llamados a trabajar 90 días, y desde que empezó el 2011 tienen cotizados «pouco máis de trinta días».

Condenados al «barbecho»

Eso coloca a los fijos discontinuos en una situación comprometida: Si no acreditan haber trabajado un mínimo de tres meses, no pueden cobrar subsidios. Y, al mismo tiempo, están condenados a quedarse en casa mientras mantengan un vínculo contractual con la Real Conservera. «Están condenados a estar en barbecho», decía Ramos.

El malestar ha ido creciendo entre los trabajadores de una empresa en la que «o que se lle dí aos traballadores é que de sindicatos nada, que os problemas da empresa se arreglan na casa». Pero, de momento, de puertas adentro la plantilla no ha logrado sacar nada en claro sobre su situación ni sobre los planes de futuro del gerente de la firma.

Fernando Ramos explicaba que, precisamente porque «coñecemos a este señor e chove sobre mollado», Comisiones Obreras ha decidido intervenir. Se ha dirigido a la Xunta, a las dos consellerías que realizaron inversiones millonarias en la factoría, para que fiscalicen la actuación de la misma. Y es que «os traballadores fixos discontinuos poden ter que estar na casa, pero por causas xustificadas», algo que no se da en este caso. Y es que «la empresa sigue vendiendo latas. Si no las hace en la fábrica, porque no contratan personal para ello, es que vienen de otro lado. Eso está claro».