Padres de niños usuarios de la biblioteca infantil de Vilagarcía piden firmas para su ampliación
AROUSA
El retorno de la biblioteca infantil de Vilagarcía al edificio de la calle Rey Daviña, tras su paso por el auditorio municipal, no ha sido del agrado ni de sus pequeños usuarios ni de sus progenitores, que han decidido movilizarse para intentar solucionar un problema antiguo: el escaso espacio destinado a este servicio en el vestíbulo de la casa de cultura.
Los padres de los niños han emprendido una campaña de recogida de firmas que está recibiendo un seguimiento importante. El objetivo final de la iniciativa es plantear un escrito al concejal de Cultura, Xosé Castro Ratón, que recoja sus peticiones y el mayor número de avales que sea posible.
Conscientes de que el momento económico no es el mejor, y de que las arcas municipales tampoco atraviesan, precisamente, un tiempo de bonanza, los impulsores de la campaña persiguen objetivos realistas. No se trata, por tanto, de pedir la construcción de unas instalaciones nuevas, algo que en estas circunstancias resultaría de todo punto imposible. Pero sí de encontrar una solución dentro de las posibilidades de espacio con las que hoy en día cuenta el Concello.
Posibilidades realistas
Como propuesta, los firmantes indican que en el propio vestíbulo de la casa de cultura existe una zona situada a una altura ligeramente superior, frente a las puertas del salón de actos, que podría ser utilizado para ampliar la zona de lectura infantil. El problema, argumentan los padres de los pequeños, es que no solo los niños se encuentran hacinados tras los mostradores a poco que acudan a las instalaciones. Resulta que tampoco sus familiares o acompañantes disponen de un lugar en el que esperarlos.
En un momento dado, la concejalía de Castro Ratón se planteó mantener la biblioteca infantil en el emplazamiento del auditorio. Los técnicos municipales lo desaconsejaron, pero la verdad es que esta opción tampoco hubiese disgustado a las familias de los pequeños usuarios.