Si algo tienen claro los conjuntos que están involucrados en la pelea por la permanencia -que son muchos y muy variados- es que el pasaporte hacia la tranquilidad pasa por hacerse fuerte en los partidos como local.
Es precisamente esa fortaleza en campo propio la que mantiene con vida al Ribadumia, que lejos de su campo de A Senra solamente ha conseguido sumar seis puntos, producto de dos victorias (es el único equipo de Preferente Sur que no ha empatado a domicilio). A ese buen hacer en campo propio se aferra el conjunto que prepara Ramiro Sorbet ante el duelo que hoy (17.30) le espera frente al Verín. El cuadro ourensano era uno de los señalados para estar a estas alturas de la temporada en los puestos de privilegio de la tabla. Cierto es que figura en la zona noble, está sexto, pero también es verdad que se le esperaba más arriba.
Los locales necesitan el triunfo para escapara de unas posiciones de descenso que tienen muchos invitados a ocuparlas.