El acuerdo adoptado la semana pasada en la cofradía de Vilanova en relación al establecimiento de requisitos para que los mariscadores puedan acceder a las autorizaciones ha suscitado polémica en el sector. El acuerdo se alcanzó en una reunión a la que asistió la patrona mayor, Evangelina Lago, y los representantes de la agrupación del marisqueo a flote y consiste en que solo se permitirá trabajar en las autorizaciones a aquellos que acrediten haber subastado en lonja el 50% de las jornadas del libre marisqueo. Las dudas surgen a la hora de fijar cómo y cuándo se va a aplicar esta condición; mientras Evangelina Lago anuncia que se hará en las Navidades, algunos socios opinan que debería hacerse de inmediato, dado que así queda establecido en el plan de trabajo anual. Además consideran que este tipo de acuerdos deben pasar por una asamblea.