El centro de Sestelo ha iniciado una campaña de captación de alumnos
22 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Los sesenta alumnos que cada día acuden al colegio de Sestelo-Baión (Vilanova) no saben lo que son los problemas de espacio. El centro, que llegó a superar con creces las doscientas matrículas, ha visto como sus aulas se han ido quedando vacías. «Non é algo raro no rural», explica la directora. Los jóvenes buscan su futuro en los centros urbanos, y las aldeas, también las de O Salnés, se van adormeciendo.
En el colegio de Sestelo-Baión podrían haberse acomodado a esa situación. Al fin y al cabo, no es difícil adaptarse a su suerte de isla paradisíaca en el mapa escolar de la comarca. Aquí no existe masificación en las aulas, los patios de recreo ofrecen horizontes interminables para los sesenta niños, que se desparraman por dos canchas de juego y por un jardín con toboganes para los más pequeños. Los ordenadores llegan para todos en la clase de informática y, además, funcionan en el colegio dos de los servicios por los que suspiran muchos otros: el Plan Madruga (a partir de las siete de la mañana) y el comedor escolar.
No es de extrañar que la directora del colegio afirme que el de Sestelo-Baión «está a funcionar na práctica como un colexio de luxo», con un trato muy personalizado para cada alumno. «Hai dúas alumnas en segundo que teñen os profesores de matemáticas e lingua para elas soas», ejemplifica.
Pese a todas esas ventajas, en Sestelo-Baión echan de menos algo más de barullo en los pasillos, algo más de jaleo en los recreos. Quieren más estudiantes o, «polo menos, non queremos baixar dos sesenta alumnos que temos agora», explica la directora. Por eso este año se han decidido a hacer publicidad del centro para intentar captar nuevos alumnos. Lo que venden está claro: un colegio magníficamente dotado y a muy pocos minutos del centro de Vilagarcía de Arousa.
Mirando a Vilagarcía
¿Por qué han vuelto sus ojos hacia este ayuntamiento? Básicamente, porque la entrada en funcionamiento de las circunvalaciones convierte al de Baión en un colegio accesible para quienes viven en el casco urbano más grande de O Salnés. Ello, sumado a los problemas de masificación que se registran en los colegios de la localidad, hace que la oferta de Sestelo gane atractivo. De hecho, quienes ya han acudido al colegio para ver si lo que dice la publicidad es cierto, «quedan encantados». «Xa temos varios nenos de Vilagarcía matriculados para o ano que ben», explican en el colegio. Y esperan que la cifra siga creciendo a medida que los dípticos informativos se vayan repartiendo.