La lucha de Miguel Prego contra las distintas administraciones todavía no ha terminado. La sentencia del TSXG que le niega la compensación exigida por los terrenos que ocupan el colegio y el campo de la fiesta de A Seca no supone un punto y final a su batalla. Solo, un pequeño revés. Este cambadés anunció ayer que ya ha recurrido la decisión judicial en el Supremo. A este tribunal le explicará que el ministerio cedió las parcelas al Concello de Cambados siguiendo un deslinde que, posteriormente, fue anulado. Y le exigirá también que se le compense por la contaminación que se ha vertido en el estanque, que es de su propiedad.
La reclamación presentada por Miguel Prego va contra el Concello de Cambados, el Instituto Nacional de Educación y Costas del Estado. A ellos tres Miguel, su hermano Leopoldo y sus herederos le exigen una compensación por todo lo sucedido con sus propiedades de A Seca. Su versión de los hechos es que, tal y como reconoció el propio Concello, el ministerio cedió al patrimonio municipal una parcela sobre la que construir el colegio. Pero esta finca, que el Estado consideraba de su propiedad, era en realidad de la familia Prego. Así lo demostró el propio Tribunal Supremo, que en su día escuchó todas las reivindicaciones de este cambadés y le otorgó la propiedad de A Seca. También, obligó a Costas a rehacer el deslinde de la zona, ese en el que se había basado el Estado para regalar la parcela del colegio al municipio. «Costas creyéndose dueña del estanque, le cedió la parcela al Concello para que pudiera edificar el grupo escolar», explica Prego. Por eso ya ha presentado un recurso ante el Supremo.
Mayores consecuencias
Según Prego, el hecho de que el Concello se haya librado ahora de abonar una indemnización de dos millones de euros podría tener consecuencias peores. «El Concello es responsable de la contaminación del estanque y si el Supremo lo reconoce como culpable no van a ser dos millones de euros lo que tenga que pagar, será el triple», argumenta. También podría suceder que fuera «Costas el que tuviera que pagar todo», concluye Prego. E insiste en que tiene derecho a esa indemnización.