La jueza encarcela al Limón por un presunto delito de tráfico de drogas

La Voz VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

La operación Cama, desplegada en dos fases por la unidad de tráfico medio de estupefacientes de la Policía Nacional, se cerrará, según fuentes de la investigación, esta mañana, cuando el séptimo detenido preste declaración ante la titular del Juzgado de Instrucción y Primera Instancia número 2 de Vilagarcía. Hasta el momento, han sido enviadas a prisión tres personas por su relación con un supuesto delito de tráfico de sustancias psicotrópicas. Dos en el primer tramo del operativo y una más ayer. Se trata, precisamente, del presunto cabecilla de la organización desarticulada esta semana, el vilaxoanés Sergio Rosales Fernández, más conocido por su apodo familiar, el Limón. Los otros tres apresados a lo largo de las pesquisas han sido puestos en libertad, aunque al menos dos de ellos tendrán que acudir periódicamente a la sede judicial arousana ya que la fiscalía mantiene cargos sobre ellos.

Por ahora no se ha confirmado si los registros practicados el miércoles en tres inmuebles del centro de Vilanova, donde residía el Limón, Corón, de donde procede originalmente su familia, y Tremoedo, parroquia en la que el supuesto cerebro de la red construye un chalé de granito, concluyeron o no con la aprehensión de cierta cantidad de cocaína. Algunas fuentes responden afirmativamente, pero oficialmente todavía no se ha rendido balance del operativo. Lo que sí parece claro es que los integrantes de la banda disponían del instrumental necesario como para poner en la calle una buena cantidad de esta sustancia. De hecho, a la organización se le supone una posición intermedia entre los traficantes al por mayor y los trapicheros, cuyo ámbito de actuación se circunscribiría, en principio, a la comarca de O Salnés.

Esta segunda fase de las investigaciones tuvo su momento culminante durante la mañana de ayer, en la que tres de los imputados, entre ellos el propio Limón, testificaron ante la jueza de la sala vilagarciana.

Mañana de idas y venidas

Las idas y venidas entre la comisaría y el juzgado fueron constantes, mientras en el exterior de las dependencias policiales un grupo de amigos y familiares daban palabras de ánimo y prestaban apoyo con su presencia a los encausados. Rondando las dos de la tarde, se despejaron las dudas acerca del destino inmediato que les aguardaba a los tres hombres, todos ellos de edades aparentemente comprendidas en la treintena. Dos quedaron en libertad con cargos, debiendo presentarse periódicamente ante la jueza. Sergio Rosales, en cambio, permaneció esposado y fue conducido por dos agentes al interior de un furgón, que de inmediato partió con destino a la prisión de A Lama.

La operación Cama es el décimo golpe que la policía asesta al tráfico de psicotrópicos a pequeña y mediana escala en O Salnés en lo que va de año. En esta ocasión se movilizaron una veintena de agentes desde Pontevedra, ciudad en la que la unidad de tráfico medio de estupefacientes tiene su sede central.