Arrecian las críticas por el pésimo servicio informático de las lonjas

La Voz VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

12 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El pasado viernes, una avería del sistema informático que sustenta las operaciones de la lonja de Cambados obligó a que las subastas se celebrasen, durante varios días, «como antes de que houbera ordenadores», según relatan los testigos. Como los tableros de subasta no funcionaban, los precios tuvieron que ser cantados a viva voz. Como las pesas tampoco estaban en servicio, esa ardua tarea tuvo que ser realizada de forma manual. Y como todo el sistema informático estaba parado, los datos generados por varios días de subasta tuvieron que ser recogidos a mano, a la espera de que los ordenadores pudiesen volver a ser encendidos.

Desde la Consellería do Mar explicaban ayer que el problema acontecido en Cambados se debe a que se acaba de hacer cargo del servicio de sostén informático una nueva empresa, Plexus, que debe atender a todas las lonjas diseminadas por la costa gallega. Tras dar por cerrada la incidencia de Cambados, la Consellería do Mar daba por cerrado, también ese problema. Pero se equivocaba.

Y es que, aunque en Tragove todo parece volver a funcionar, los problemas siguen en otros puertos de la zona sur de la ría. Es el caso, por ejemplo, de la lonja isleña, donde tanto mariscadores como compradores dicen empezar a hartarse de que cada día falle algo. Baste ver lo ocurrido esta semana, cuando se averió una de las máquinas expendedoras de etiquetas. La empresa, además de llegar tarde a la llamada de auxilio, lo hizo sin llevar con ella una máquina de sustitución, lo que se tradujo en que la lonja se quedase con una pesa de menos. Y eso, en un recinto en el que conviven más de mil profesionales, acaba generando un caos como el registrado el miércoles en A Illa.

«Desastre»

Este no es el primer problema que los mariscadores isleños han tenido con la nueva empresa contratada por la Xunta, y son muchas las voces que, al igual que ocurrió en Cambados, tildaron la gestión realizada por esta firma de «auténtico desastre». Muchas de esas quejas están siendo elevadas, de hecho, a las federaciones de cofradías para que estas obren en consecuencia.

«O problema non é so de aquí. O problema téñenno todas as confrarías, dende abaixo ata arriba», señalaban ayer profesionales de A Illa. Y argumentan que, pese a tener que atender a un amplio territorio y a un gran número de lonjas, la cantidad de profesionales que desde septiembre se han hecho cargo del servicio es mínima.

En los pósitos arousanos confían en que los problemas se solucionen cuanto antes, sea mediante la mejora del servicio por parte de la actual adjudicataria, sea mediante la vuelta al trabajo de la anterior empresa, «que tiña todo controlado e sabía no que andaba». De lo contrario, la campaña navideña puede ser un caos.