Guerra a las furgonetas sin papeles

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

Los taxistas grovenses denuncian, un año más, la competencia desleal de algunos hoteles que utilizan vehículos sin autorización para traer y llevar a sus huéspedes

10 ago 2010 . Actualizado a las 11:27 h.

Para los taxistas de O Grove, este verano no está resultando temporada de vacas gordas. La crisis hace que los turistas prefieran usar más sus pies y menos su cartera, y eso no es una buena noticia para quienes viven del taxi. Ni eso, ni que ciertos hoteles de la localidad persistan en su empeño de utilizar vehículos sin autorización para traer y llevar a sus huéspedes de aquí para allá. La existencia de esas furgonetas «sin papeles» es bien conocida por todos los autopatronos, que se confiesan cansados de una guerra que se recrudece en verano pero que, en realidad, se libra durante todos los meses del año.

«Hay hoteles que tienen rotulados sus vehículos, sin ningún pudor», señala uno de los taxistas que hace guardia en el cruce de Luis A. Mestre con la Castelao. Pero no solo los hoteles se han lanzado a hacerles «competencia desleal». «Algunos mayoristas de por aquí también tienen sus propias furgonetas que nos machacan durante todo el año. En verano más, pero también en invierno, con los turistas que vienen y con las excursiones del Imserso», añade otro autopatrono.

Las furgonetas en cuestión son vehículos de nueve plazas que, según los taxistas que se sienten damnificados, carecen de la preceptiva tarjeta de transporte de viajeros, no pagan los impuestos correspondientes a este tipo de negocios, ni disponen de los seguros exigibles. Una serie de requisitos a los que sí estan sujetos todos aquellos que se ponen detrás del volante de un taxi. «Fannos competencia desleal», concluyen los taxistas grovenses.

Malos tiempos

Esa competencia es especialmente intolerable cuando el negocio no marcha como es debido. Y este año, por desgracia, no marcha. «Está todo muy parado. Muy, muy parado», recalca uno de los autopatronos consultados. Y todos sus compañeros confirman su impresión. «Este año el negocio del taxi va muy flojo». Según dicen, la facturación ha caído de forma considerable con respecto al año pasado: algunos afirman que sus ingresos se han quedado en la mitad. «Y eso que el año pasado ya se notaba la crisis», recalcan.

Y es que, a pesar de que los turistas siguen llegando en masa a O Grove, el dinero se gasta con mucha menos alegría que en otros tiempos. Y tal y como está el tráfico, muchos de los que estarían dispuestos a gastarse sus euros en pagarse un viaje en coche, no están sin embargo conformes con gastar su tiempo en los atascos que se registran en la villa.

Así las cosas, el pastel que se han de repartir los veinte autopatronos que operan en la localidad grovense no alcanza para alimentar las expectativas de todos estos profesionales del volante. Tan mal pinta la cosa, que ya hay voces que alertan de que, a lo mejor, sobran taxis en O Grove.

En lo que parece estar de acuerdo todo el sector de los autopatronos es en que los que sobran, sin duda alguna, son las furgonetas y los vehículos de transporte de viajeros que no están autorizados para realizar esta actividad.

Denuncias

Algunos taxistas, cuando se cruzan con uno de esos competidores desleales, llaman a la Guardia Civil o a la policía para denunciarlos e intentar que los vehículos en cuestión sean apartados de las carreteras. «Pero entre que llamas, que llegan y todo lo demás... A fin de cuentas son vehículos y están en movimiento, así que pocas veces los pillan», señala uno de los taxistas de O Grove, que se confiesa aburrido de un problema que se repite año tras año sin que se vea, al menos en el horizonte, una solución.