Zapatos con sorpresa en Leiro

AROUSA

Los alumnos del CRA de Ribadumia plantaron «carballos» en botas viejas, crearon un invernadero y continúan trabajando en su hermoso jardín de los cinco sentidos

11 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace algunos meses, en el Colexio Rural Agrupado (CRA) de Ribadumia, en Leiro, recibieron la visita del escritor Anxo Moure, autor de la obra O carballo con botas . De esa visita surgió una interesante idea que hoy sorprende a quienes se acercan hasta este centro educativo y ven las ventanas llenas de zapatos. Efectivamente, después de conocer la historia que ideó Anxo Moure, cada niño llevó una pieza de calzado viejo, en las que plantaron bellotas con la idea de que un carballo naciese en cada una de estas prendas.

Efectivamente, deportivos, zapatillas, náuticos, botas y zapatos de vestir, unos más grandes, otros más chicos, adornan hoy las ventanas del colegio de Leiro. En muchos de ellos ya asoma un pequeño roble que seguramente a lo largo de esta primavera dará un buen estirón.

Esta es solo una de las muchas iniciativas que los pequeños de Leiro, con sus profesores, han puesto en marcha este curso, y ya en años anteriores, para defender y cuidar su entorno. Este invierno, como no estuvo muy buen tiempo, trabajaron mucho en las aulas. Allí hicieron fichas técnicas sobre los árboles y las frutas, dentro de su proyecto de trabajar los cinco sentidos.

En una de las entradas del colegio tienen un expositor en el que van colocando los bonitos libros que elaboran para conocer mejor los recursos naturales. Este año, por ejemplo, se han adentrado en el apasionante mundo de las setas. Pero como todo el mundo sabe, estos son unos vegetales muy ricos pero que también pueden resultar muy peligrosos si no se sabe distinguir los comestibles de los venenosos. Para aprender a hacerlo, profesores y alumnos han elaborado unas fichas en las que, junto a la fotografía de cada especie figura o bien un cuchillo y un tenedor, o bien una calavera en el caso de las venenosas, además de las principales características de cada ejemplar.

También hicieron un libro similar con las plantas aromáticas, en este caso con una pequeña muestra de cada una de ellas, y otro con la lechuga.

Este año trabajaron el tema de la biodiversidad y para hacerlo crearon una nueva mascota. Ya tenían una, Verdiño , pero ahora han sumado a Roquiña , que les ayudará a cuidar el planeta. Con ella están aprendiendo la importancia del reciclaje, del agua, de cerrar los grifos, o los problemas derivados de la contaminación del aire.

Pero aunque el tiempo este invierno estuvo francamente malo, los chicos de Ribadumia no renunciaron a cuidar el exterior del centro. Instalaron un invernadero en el que plantaron tomates y en el que ahora están comenzando a sembrar distintas variedades de lechuga. Algunas ya han crecido, y dentro de unos días piensan hacer unos bocatas con esta fresca verdura.

También el jardín está muy bonito teniendo en cuenta el tiempo que estuvo. Algunas flores ya han brotado, pero los niños siguen enriqueciendo esta zona. Esta semana, sin ir más lejos, en el espacio dedicado al tacto plantaron saxifraga, una especie con una pequeña flor de color fucsia cuyo nombre les ha llamado mucho la atención.

Dentro de unos meses, cuando las flores se sequen, recogerán las semillas para volver a plantarlas. Tienen, además, un microscopio con el que suelen contemplar un gusano que vive en la col decorativa y que acaba convirtiéndose en mariposa, o cualquier otro tipo de insecto que recojan en el centro.