Las bajas vuelven a lastrar a un Establecimientos Otero que jugará mañana en la pista del Piélagos

La Voz

AROUSA

Últimamente, la puerta de la enfermería del Establecimientos Otero tiene colgado el cartel de completo. En esta segunda fase los problemas en forma de lesiones se le acumulan a un Diego Doval que no consigue tener a todo su plantel a su disposición.

Para la cita de mañana (12.30) en la pista del Piélagos, el técnico del conjunto cambadés tendrá la ausencia confirmada de Hugo, que ya no subirá al autobús, y la muy probable de Sinnis. El ala-pívot griego sí se desplazará a tierras cántabras pero muy mermado porque apenas pudo entrenarse durante la semana. Lucas, con una fuerte afección gripal, también estará pero tampoco al cien por cien.

Todo ello para un encuentro que el conjunto de Cambados encara con un claro ánimo de revancha. En la primera vuelta, el Piélagos prácticamente le pasó por encima en el pabellón de O Pombal, en el que Doval califica como el «peor partido de la temporada» de su equipo.

Evitar un correcalles

De aquella cita, los amarillos sacaron varias lecciones. La más importante, que no se puede dar la oportunidad al Piélagos de que domine el ritmo del encuentro porque lo llevará a una velocidad a la que el Establecimientos Otero directamente se estrellará. «No queremos intercambiar canastas, tendremos que evitar que el partido se convierta en un correcalles», resume Doval.

Lógicamente, para evitarlo, la principal misión será tener una buena actitud en defensa y en el rebote. Una actividad que parecía algo perdida en los inicios de esta segunda fase de la Liga EBA pero que el Establecimientos Otero recuperó en sus últimos compromisos. El orden en ataque, para no perder balones que permitan canastas fáciles al rival, será la otra gran consigna que se escuchará en el vestuario amarillo. Del rival, sobresalen el buen hacer de Pou y de Blanco.