El modelo que ahora pretende aplicar la Consellería de Sanidade en Vilagarcía ya funciona en otras localidades gallegas. Al margen de las ciudades y capitales de provincia, en las que lógicamente hay más de un centro de salud, también en poblaciones que tienen menos habitantes que Vilagarcía hay más de un edificio, y los usuarios se reparten entre uno u otro dependiendo de su lugar de residencia.
Es lo que ocurre, por ejemplo, en el Concello de Oleiros (A Coruña), que con 33.443 habitantes tiene dos centros de salud y cuatro consultorios similares al que hay en Vilaxoán. Pero Oleiros pertenece al área metropolitana de A Coruña, y es uno de los municipios gallegos en los que más crece la población, que además, se reparte de forma dispersa a lo largo de un ensanche. Los vecinos disponen, en todo caso, del consultorio de Irias, el centro de salud de Santa Cruz, el consultorio de San Pedro de Nós, el de Rabadeira, el centro de salud de Perillo y el consultorio de Mera.
También hay ejemplos en la provincia de Pontevedra, como Redondela, que tiene 30.001 habitantes y dos centros de salud, además de un consultorio médico. Nigrán, por su parte, con 17.869 vecinos, tiene también dos centros sanitarios de atención primaria.
Pero en todos estos casos se trata de centros de salud pequeños, que no tienen más que ocho médicos, como el que se pretende construir en Vilaxoán.
El modelo de Narón
Al otro lado de la balanza está el modelo de Narón, que es por el que apuestan quienes en Vilagarcía difienden el proyecto del bipartito de construir un centro de salud nuevo, más amplio y dotado de mejores servicios en la parcela de la Comandancia. En la localidad de Ferrolterra que le acaba de arrebatar a Vilagarcía el título de octava ciudad de Galicia se va a construir el segundo centro de salud más grande de la provincia de A Coruña, que sustituirá el que se utiliza en la actualidad.