Abuín rebate las razones urbanísticas de Puertas y le recuerda que «el Puerto no es la república independiente de su casa»
03 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Tardo lo suyo, pero al final respondió. Y lo hizo con contundencia. El gobierno local de Vilagarcía, representado ayer por la alcaldesa, Dolores García, el responsable de Xestión do Territorio, Marcelino Abuín, y la portavoz socialista, Victoria Hierro, devolvió la pelota del ambulatorio al tejado que nunca debió haber abandonado, el de la Consellería de Sanidade. Y ante los requerimientos públicos de su titular, Pilar Farjas, exigió a la Xunta que se «deixe de enredar» y defina de una vez qué modelo de atención sanitaria pretende para la capital arousana. Si este es un diseño centralizado, Ravella no alberga dudas: los 5.000 metros cuadrados que ofrece la antigua Comandancia de Marina no tienen rival. Ahora bien, si lo que el Sergas busca es una red distribuida por todo el municipio, el Concello tiene seis propuestas que ofrecerle para la ubicación de otros tantos centros de salud. El plural está bien empleado en este caso, pues si Sanidade planea descentralizar los servicios sanitarios, argumenta el gobierno, tendrá que crear no una, ni dos, sino hasta tres y cuatro instalaciones de este tipo.
Solo en un primer avance, el departamento que dirige Abuín encuentra la explanada de As Eiras (en Vilaxoán, pertenece a Portos de Galicia, mide 1.800 metros cuadrados y tiene catalogación de otros equipamientos), 2.800 metros cuadrados anexos al campo de fútbol de Vilaxoán (es municipal y un acuerdo plenario bastaría para cambiar su calificación de equipamiento deportivo), 823 metros cuadrados en una unidad de ejecución en Sobradelo (está catalogada como equipamiento, pero su cesión todavía se está tramitando), una parcela propiedad de la Consellería de Medio Ambiente en el entorno de A Escardia, una finca de Renfe en la avenida Rosalía de Castro y otra de Lantero, también en la arteria que conduce a Carril.
No hace falta profundizar demasiado en el asunto para averiguar que la opción que Ravella prefiere es la Comandancia. Por algo, la idea partió del propio Concello de Vilagarcía. A este respecto, Abuín quiso rebatir todos los argumentos que el presidente de la Autoridad Portuaria, Javier Puertas, empleó para afirmar que una cesión exigiría una complicada tramitación burocrática y urbanística, además de criticar el comportamiento del gobierno local en este proceso. Los terrenos pertenecen a la institución portuaria, admite el concejal, pero no es cierto que estén dentro del dominio público marítimo-terrestre. Tampoco están afectados por el Plan Especial de Reforma Interior ni por el plan de usos. Muy al contrario, su ordenación viene dada por el plan urbanístico municipal, que le otorga la categoría de otros equipamientos y un simple acuerdo plenario basta para convertir en equipamiento sanitario. «La falta de seriedad y profesionalidad se demuestra al no saber de qué se habla; convendría recordarle al señor Puertas que el Puerto no es la república independiente de su casa», concluyó el responsable de Urbanismo.