Las mariscadoras analizaron la actual situación en Santiago y solicitaron una mayor autonomía para la comercialización

La Voz

AROUSA

La celebración en Santiago de la sexta edición del encuentro de mariscadoras a pie sirvió para poner en común criterios, propuestas y soluciones para paliar los efectos del delicado momento que atraviesa el sector en Galicia. Representantes de todas las cofradías de la comunidad interactuaron durante una jornada y media para conocer qué ocurre en las demás áreas y poder afrontar criterios comunes.

Además de las intervenciones de la conselleira de Mar, Rosa Quintana, y demás personal de la consellería, se organizaron grupos de trabajo. Estas mesas versaron sobre organización, comercialización, recursos y pérmex, ya que se entendió que con estos cuatro temas se abarcaban los grandes temas de discusión abiertos en la actualidad.

Además de los avances previstos en las nuevas normativas vigentes se solicitó la posibilidad de que las agrupaciones marisqueras tengan una mayor autonomía en su día a día. Ahora mismo las cuentas de cada uno de estos colectivos necesitan la firma del patrón mayor para ser accesibles, lo que muchas veces ralentiza el proceso y retarda pequeños pagos que podrían hacerse si se validaran las firmas de la directiva.

Esta petición se une a la idea de poder vender directamente a los establecimientos comerciales. Si esto se llegara a hacer realidad, las agrupaciones podrían entrar en contacto directo con supermercados y grandes superficies para colocar el género.

Igualmente se abordó la idea de una central de ventas, que aglutinaría el marisco de las agrupaciones de diferentes zonas, aunque ese proyecto necesita todavía más tiempo para coger cuerpo.

Vigilancia y pérmex

En lo relativo a la renovación de pérmex (permisos de extracción) ha habido disparidad de criterios entre las distintas cofradías gallegas. Mientras unas apostaban por computar el 100% de las labores de vigilancia a la hora de renovar estos permisos, otras creen que un porcentaje menor, del 80% o 90%, sería más que suficiente. En ambos casos se presenta como algo innegociable que se sigan manteniendo las labores de control y también de limpieza de las playas para asegurar la optimización del trabajo extractivo.

En el aire flota todavía la invitación realizada por Rosa Quintana de elaborar conjuntamente (Xunta y mariscadoras) un plan de transformación de zonas improductivas en áreas de producción, lo que sin duda ayudaría a elevar el número de pérmex otorgados en cada uno de los enclaves, aliviando así parcialmente el problema del paro en el sector, uno de los grandes caballos de batalla en los últimos tiempos.