El ambulatorio de Vilanova solo tiene un móvil provisional

La Voz

AROUSA

Ayer se cumplieron cuarenta días desde que la centralita telefónica del centro de salud de Vilanova dejó de funcionar definitivamente. Y, aunque al ambulatorio vilanovés han acudido ya dos equipos de técnicos de dos operadoras diferentes, el servicio aún no se había recuperado a última hora. Eso sí, el Servizo Galego de Saúde puso a disposición del personal que atiende las comunicaciones, concertación de citas y demás obligaciones cotidianas de un complejo de estas características, un teléfono móvil de su titularidad.

Este aparato celular constituía, ayer, la única forma en que los profesionales de las instalaciones arousanas podían ponerse en contacto con pacientes y servicios de emergencia como el 061. La comunicación no era, en cualquier caso, simétrica, puesto que cualquier ciudadano que quisiese telefonear al centro de salud no encontraría en la línea más que una señal intermitente, la misma que advierte de que la línea está ocupada.

Este último detalle sí entraña un cambio con respecto a lo que venía sucediendo hasta el viernes. Entonces, marcar el 986 561 000 suponía escuchar el sonido de llamada sin que nadie descolgase al otro lado. Ayer, comunicaba directamente. La razón estriba en la «chapucera» -al decir de quienes la sufrieron- intervención llevada a cabo por técnicos que supuestamente pertenecían a Telefónica, la compañía titular de la línea. «Lo dejaron todo hecho un desastre, con los cables al aire, y no recuperaron el servicio», explica un miembro del personal del ambulatorio. Como mucho, hicieron funcionar un solo aparato que pronto se silenció.