La almeja japónica es la que más ha caído y los cálculos hablan de que será difícil recuperarse antes del verano
Los precios del marisco han tocado fondo. Las lonjas de la comarca arousana registran esta semana los precios más bajos en lo que va de año y convierten el presente mes de enero en uno de los peores de los últimos ejercicios.
Las escasas ganancias cosechadas en las lonjas el pasado jueves revelan que el primer mes de 2010 está siendo, cuando menos, muy complicado. Los diferentes bivalvos han experimentado un desplome más acentuado que lo que cabría esperar, aunque todas las especies han sufrido la caída. Cierto es que tras la campaña navideña, el mercado siempre se resiente pero hasta ahora no había sido tan evidente ni tan preocupante.
De entre los diferentes productos que se pueden adquirir a precio de ganga actualmente destaca el caso de la almeja japónica, que ha rebasado límites históricos a la baja. Mientras no se esperaba que se pudiese vender a poco más de 5 euros, los datos recogidos hablan de que, por ejemplo en Vilanova, se despacharon a poco más de 3 euros y en A Illa a 4 euros. Teniendo en cuenta que hasta ahora era uno de los productos que mejor estaba aguantando el tirón, la preocupación en el sector aumenta por momentos.
Entre el resto de bivalvos, y en especial en el resto de tipos de almejas, cabe destacar cómo la fina ha dividido hasta cuatro veces su importe de venta, ya que de los 40 euros que se pagaban hace pocas fechas se ha pasado a vender por debajo de los 10 euros. Finalmente en el caso de la almeja babosa, el listón marcado para la venta no superó los 9 euros.
Del resto de la cesta de la compra de mariscos, se pagaron los berberechos a 1,60 euros, los camarones a 9,75 y la almeja roja a 4,85 euros.
Tras el fiasco sufrido en lonja el pasado jueves, había un gran interés por saber cómo reaccionaría el mercado en el día de ayer. Una vez finalizada la jornada se confirmaron los peores augurios, ya que los precios no experimentaron subidas.
Causas y soluciones
La primera incógnita a despejar es la de cuáles son los motivos que han desembocado en tal situación. Para ello hay que apuntar que efectivamente el mes de enero es tradicionalmente uno de los peores del año. La situación de crisis económica general contribuye a acentuar los efectos de esta tendencia y obliga a todo el sector a apretarse el cinturón. Además, hay que tener en cuenta que en las últimas jornadas tan solo ha salido a trabajar el marisqueo a flote, mientras que las mariscadoras a pie han optado por quedarse en casa.
Anteriormente, esta bajada en los precios se había detectado en la zona norte de la ría y desde esta parte se veía con mucho respeto la inercia que estaba sufriendo el sector. Ahora que ya han llegado los temidos recortes en las ganancias todo el mundo se está preguntando hasta cuando habrá que esperar para recuperar los márgenes habituales.
Si todo sigue como parece, quedan por delante varios meses de precios bajos. El primer problema serio es que el trabajo de una jornada no llega para cubrir gastos y el segundo es que las cuotas de la Seguridad Social han de ser pagadas como si hubiera bonanza económica. Si no hay cambios, hasta el verano podría mantenerse esta situación.
Todo el sector coincide
Los patrones mayores y los trabajadores de las lonjas coinciden en que «isto é un desastre». Evangelina Lago, la patrona mayor de Vilanova, asegura que «estamos temblando» y recuerda que «nunca pasou nada parecido».
En la misma tesitura se encuentra Benigno Chaves, el patrón mayor de A Illa, quien advierte que «si que o estamos notando e hai baixadas que son esaxeradas».
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