El Concello pintó las aulas de Carril para subsanar humedades

La Voz

AROUSA

Pero si las grandes obras tendrán que esperar todavía, a lo largo de los últimos días el Concello de Vilagarcía, aprovechando las vacaciones escolares de Navidad, ha realizado algunos ajustes para poner a punto los colegios.

La más importante de esas actuaciones afectó al colegio de Carril. Aquí se registraron este otoño importantes problemas de humedad. Para subsanarlos, Educación debe cambiar el tejado y algunas puertas y ventanas, pero las intensas lluvias también dejaron huellas en las paredes. Eso es lo que han tratado de solventar los operarios municipales en los últimos días, pintando las aulas de este centro.

Falta ahora que Educación acometa las obras de mayor calado previstas para evitar que el agua vuelva a hacer estragos, como ocurrió en noviembre, en el edificio de Carril. El compromiso, por el momento, consiste en modificar el tejado y cambiar puertas y ventanas. Pero las peticiones de la comunidad educativa carrilexa, especialmente de la Asociación de Padres de Alumnos, van más allá, y reclaman, por ejemplo, que se cambie toda la instalación de fontanería del centro, puesto que la actual es todavía la primera que se colocó, hace cuarenta años. Y también que se retire un transformador que existe en el patio.

Los trabajos no afectaron únicamente al colegio Rosalía de Castro. En A Lomba, por ejemplo, los trabajadores de Ravella aprovecharon estas vacaciones para comenzar a preparar la primera parte de una zona de cultivo en el patio en la que después trabajarán los propios escolares.

Al lado de este centro se sitúa el de Arealonga, y también aquí estuvieron los equipos de Obras. En colaboración con Educación, se acometió en este edificio educativo el cambio de la cubierta.

La concejala Susana Camiño enumeraba ayer las actuaciones llevadas a cabo desde el Concello en las últimas dos semanas y añadía, a las anteriores, la instalación de aire acondicionado en la escuela de Solobeira. Por último, en A Escardia se pintó un aula y se arreglaron unos muebles para que ayer, cuando comenzaron las clases, estuviese todo listo para recibir a los alumnos.

Una batería de obras que, a pesar de que en las últimas dos semanas hubo pocos días laborables, la concejala de Educación, Susana Camiño, considera satisfactoria. «Se hicieron muchas cosas para pocos días», concluye.