Audasa, empresa concesionaria de la AP-9, acaba de solicitar a Augas de Galicia nueve autorizaciones para obtener pequeños caudales de agua con destino a sus estaciones de peaje entre Caldas y Rande, así como al área de servicio de San Simón.
Estos causales parten en su mayor parte de pozos de barrena con profundidades que varían entre 50 y 70 metros en la práctica totalidad de los casos. En concreto son ocho las derivaciones para uso sanitario en todos los casos que parten de estos pozos. Dos de ellas abastecerán los peajes de Carracedo (kilómetro 104) en Caldas y otras dos el área de servicio de San Simón (kilómetro 144).
Las otras cuatro corresponden a los peajes de Curro (kilómetro 119), al peaje de Alba en Pontevedra (kilómetro 128), al peaje de Rande en Redondela (kilómetro 148), y al de Figueirido en Vilaboa (kilómetro 137).
Además, Audasa solicitó caudales de dos manantiales, uno para el peaje de de O Morrazo en Santo Adrán de Cobres (kilómetro 147) y otro para el área de mantenimiento de O Toural en Vilaboa. Los dos manantiales brotan de taludes próximos a la autopista, según señala la petición tramitada ante Augas de Galicia.
Pequeños depósitos
En el caso de las captaciones de barrena, la obra tipo incluye el propio pozo, una bomba de aspiración, unos tubos de conducción del agua, pequeños depósitos de uno o dos metros cúbicos. Las instalaciones se completan con un clorador y una bomba de impulsión hacia las dependencias a abastecer. El esquema resulta un poco más sencillo para las derivaciones de manantiales.
Augas de Galicia, por su parte, tramitó ya las peticiones de la concesionaria publicando en el BOP nueve anuncios de información pública a comienzos de este mes. Ahora los interesados podrán formular reclamaciones en los concellos de Caldas, Pontevedra, Vilaboa y Redondela durante las próximas semanas. Posteriormente, los ayuntamientos remitirán un escrito indicando si se han producido o no objeciones a Augas de Galicia. Este organismo también admite admitirá posibles alegaciones.