El mercado negro de centollo reduce la mitad las ventas de esa especie en la lonja de Cambados
AROUSA
El arranque de la campaña de la centolla está dejando este año un extraño regusto en la lonja de Cambados. «Está sendo todo bastante raro», reconocían ayer algunos trabajadores de las instalaciones de Tragove. Sus palabras no nacen del azar: nacen de los números. Durante la primera semana de ventas de este crustáceo, en la lonja cambadesa solo se comercializaron de forma efectiva 2.530 kilogramos de esta especie. «Quilos houbo moitos máis, pero non se venderon e foron de volta», explican los lonjeros, quienes aseguran desde su experiencia que «deberíamos ter vendido cando menos o doble».
Son muchas las variables que pueden explicar estos malos datos de la lonja de Tragove. En primer lugar, que el número de barcos que acudió con sus descargas de centollo a ese puerto se redujo desde los 26 que iniciaron la campaña hace una semana, a los 16 registrados el viernes.
En segundo lugar, pesa la acción de los furtivos, quienes durante las semanas previas al inicio de la campaña inundaron el mercado con producto capturado ilegalmente. Las cifras de incautaciones de esta especie hechas públicas por la Xunta dejan bien clara la predilección de los furtivos por esa especie.
Pero el furtivismo no es la única explicación para lo que está ocurriendo esta temporada en Cambados: hay mucho producto que es capturado dentro de los cauces de la legalidad pero que no llega al mercado a través de los mecanismos debidos, es decir, las subastas en las lonjas. «Neste produto existe un importante mercado negro», explicaban ayer fuentes del sector. Un mercado que funciona a la perfección y de cuya existencia es perfectamente consciente el patrón mayor de Cambados y, al tiempo, presidente de la Federación Galega de Confrarías, Benito González. «A verdade é que hai moito produto que se nos escapa», reconocía ayer este portavoz del sector. «E iso que temos tomado xa varias medidas para intentar correxir este problema, que non é específico de Cambados, senon que afecta á maioría das lonxas de Galicia», señala.